Vista de las juntas modulares del puente del Centenario, que tienen algunas grietas
Vista de las juntas modulares del puente del Centenario, que tienen algunas grietas - ABC
Infraesstructuras

Los tirantes del puente del Centenario de Sevilla están afectados por filtraciones

El deterioro de los materiales motiva la actuación urgente sobre el acceso que es el auténtico objetivo del proyecto de ampliación

SevillaActualizado:

La inversión de más de cien millones que el Ministerio de Fomento realizará en el Puente del Centenario no tiene como principal objetivo la creación de un carril extra, sino el saneamiento general de la estructura. Las labores de inspección del acceso que se vienen realizando desde 2016 pusieron en evidencia el delicado estado de los tirantes que lo sostienen y que presentan «síntomas claros de filtraciones de agua a través del macizo de hormigón en el que se apoya el anclaje inferior».

Así lo recoge el anteproyecto para la ampliación del puente al que ha tenido acceso ABC. En este documento se reconoce que «se han detectado daños en las uniones entre los tramos de vaina y roturas en zonas de soldadura que constituyen un punto débil del sistema por el que podría entrar agua». Igualmente se ha detectado que las juntas modulares –que son las vigas longitudinales o travesachos que salvan el hueco que hay entre los tableros en la plataforma inferior– sufren daños de diferente consideración al menos desde el año 2000.

El precedente

Esos mismos deterioros se apreciaron en el puente atirantado Fernando Reig, de Alcoy, del que se desprendió uno de los cables en 2016. Este acceso es de la misma fecha y fue construido con materiales muy similares, lo que llevó al Ministerio a realizar una inspección más a fondo del Centenario.

En este tiempo se ha monitorizado cada uno de los tirantes y se tiene a punto un plan de emergencia en el caso de que sea necesario actuar. No obstante, la infraestructura es «completamente segura a día de hoy, a pesar de estos deterioros». Así lo garantiza el director general de Carreteras de Fomento, Javier Herrero, en declaraciones a este medio.

Según explica, la intención es «evitar en Sevilla lo que ocurrió en Alcoy, que hubo que clausurar el puente durante año y medio hasta que se renovaron todos los tirantes y se pudo volver a poner en servicio». También aclara que «no es que los materiales o la tecnología que se usaron hace 28 años fueran malos, pues eran lo mejor que había en ese momento en el mercado, pero ahora se ofrecen soluciones más duraderas que ofrecen una mayor seguridad».

La primera fase del proyecto supondrá la renovación completa del sistema de atirantamiento, formado por 22 parejas de cables en cada pila, que suman 88 en total, dispuestos en forma de abanico, como se aprecia a simple vista. Cada uno de estos soportes está formado por cordones de acero pretensados inyectados con lechada. El número de cordones por tirante varía entre los 32 y los 78, lo que le da la fuerza suficiente para sostener toda la plataforma y al altísima densidad de tráfico que soporta a diario, una media de 101.000 vehículos al día en ambos sentidos.