A la izquierda, diamantes sintéticos de la firma sevillana Irisgem Diamond. A la derecha, cuadro hecho con cenizas de la difunta retratada, de la firma Cenizia
A la izquierda, diamantes sintéticos de la firma sevillana Irisgem Diamond. A la derecha, cuadro hecho con cenizas de la difunta retratada, de la firma Cenizia - ABC
1 DE NOVIEMBRE

Día de Todos los Santos: retratos y diamantes hechos con cenizas de fallecidos, la última moda funeraria

Es tendencia también el uso de ataúdes 100% ecológicos para que contaminen lo menos posible en las incineraciones

SevillaActualizado:

Las cremaciones se imponen a las inhumaciones. Ello ha llevado a las funerarias incrementar los servicios que ofrecen a lo familiares para usar de algún modo las cenizas o los cabellos de sus seres queridos. Lo último en modas funeraria es hacer retratos o un diamante con las cenizas de personas fallecidas.

Uno de los pioneros en España en ofrecer cuadros hechos con cenizas de difuntos -ya sean retrasos o paisajes- es Daniel Yordanov, artista, muralista y cofundador de la empresa Cenizia. Este servicio -que lo realiza desde 2013- tiene un precio que oscila entre los 300 y los 1.800 euros, según el tamaño de la obra. En tres meses desde que se encarga se puede tener el cuadro hecho con las cenizas del difunto.

Aunque la Iglesia Católica prohíbe esparcir las cenizas en tierra, aire o agua, así como hacer joyas con ellas, también hay empresas que ofrecer convertir las cenizas o el cabello de los difuntos en diamantes. Fernando Pouso Pobre, director Territorial sur de la empresa Mémora, explica que se trata de un servicio muy exclusivo que piden entre 6 y 10 familias al año. El coste de un diamante sintético hecho con cenizas de un difunto oscila entre los 420 y los 6.000 euros, según fuentes de la empresa. La fábrica con la que trabaja Mémora está en Carmona y se llama Irisgem Diamond.

Cantidad necesaria de ceniza

Algordanza es otra empresa que también convierte en diamantes las cenizas y cabellos de los difuntos. La empresa trabaja con un laboratorio de Suiza que usa para hacer un diamante sintético 350 gramos de ceniza de un adulto o bien 8 gramos de cabello. El tiempo de entrega es de unas 14 semanas y el coste se acerca a los 5.000 euros.

Pouso afirma que el 72% de los fallecidos son incinerados, un 4% más que hace un año. «Es una tendencia que va en aumento», declara este directivo de Mémora, quien subraya que «casualmente un tercio de los hornos crematorios de España están en Andalucía. ¿Por qué? No lo sabemos con certeza, puede ser debido al desarrollo de los tanatorios en todos los pueblos y ciudades. Salvo en el medio rural y en contadas ocasiones, ya casi nadie vela a los difuntos en sus casas».

En cuestión de ataúdes, la variedad es enorme y las familas pueden elegir entre los más baratos, de 700 euros, y los más caros, de 6.000 euros. Otra de las modas funerarias son los entierros 100% ecológicos. La mayor parte de los ataúdes convencionales emiten una fuerte contaminación en componentes orgánicos volátiles cuando se incineran, procediendo la toxicidad de los barnices que dan el aspecto suntuoso al féretro y de los tejidos sintéticos del acolchado y el uso de maderas contrachapadas que contienen formaldehido.

Por contra, los ataúdes ecológicos son hechos de madera natural -normalmente de chopo, pino o aliso- con certificado ecológico de que los bosques a los que pertenecen son replantados y de que no se ha usado mano de obra infantil en su fabricación; que la madera es de un bosque próximo y maciza.

Los ataúdes ecológicos vienen tapizados sólo con textiles naturales, especialmente, como el algodón, y en su acabado se usan barnices, tapa poros o sellantes de base agua y totalmente exentos de PVC, metales pesados y otros compuestos clorados.

Coches de caballos y servicios de psicólogos

En cuanto a los complementos que algunos clientes piden para despedir a sus seres queridos, los hay que piden servicio de catering en el velatorio a apoyo por parte de psicólogos. No falta quien quiere despedir a sus familiares de un modo original o, a la antigua usanza, con coches tirados por caballos. «En 2017 se puso de moda y tuvimos muchas peticiones para llevar los ataudes hasta el cementerio en coches de caballos», añade.

Esparciar las cenizas mediante una avioneta cuesta entre 250 y 350 euros, aunque es algo que no se solicita a menudo, según Mémora, que sí presta a menudo el servicio para esparciar las cenizas en barco en Cádiz, Huelva y Málaga.