Visita a la maqueta de Santa Justa
Visita a la maqueta de Santa Justa - ABC
DE PLAZA DE ARMAS A SANTA JUSTA

Los trenes que encandilan a los niños

La Asociación Sevillana de Amigos del Ferrocarril lleva 40 años enseñando este medio de transporte a los escolares

SevillaActualizado:

Cuarenta años lleva ya la Asociación Sevillana de Amigos del Ferrocarril que preside Miguel Cano López Luzzatti llevando la magia del tren a los niños con una serie de campañas escolares que arrancaron en 1978 y por las que ya han pasado más de medio millón de estudiantes ávidos de conocer cómo funciona este medio de locomoción que cambió la historia de la humanidad.

Ese año la Asociación Sevillana de Amigos del Ferrocarril con local permanente en la estación de Renfe de Plaza de Armas puso en marcha la campaña entonces denominada de Formación Ferroviaria para Escolares. Hoy día se llama «Conoce el tren» y es «la única campaña escolar que se mantiene activa desde hace tantos años», dice López Luzzatti fundador en septiembre de 1960 de dicha asociación junto a tres amigos.

Cuenta que la iniciativa surgió tras un congreso nacional de la Federación Española de Asociaciones de Amigos del Ferrocarril en Cantabria y en el viaje programado con locomotora de vapor, que debía circular entre Santander y Reinosa, los organizadores invitaron a participar a un colegio de la capital.

«Aquel viaje fue un descubrimiento para muchos adolescentes y cuando en los mismos andenes de la estación se les explicó los principios del ferrocarril y las peculiaridades de la locomotora de vapor, se mostraron muy atentos y nos hicieron muchas preguntas», relata.

Sorpresa de un niño ante los trenes en Plaza de ArmasABC
Sorpresa de un niño ante los trenes en Plaza de ArmasABC

Después de esa experiencia la asociación pensó en una actividad similar para los escolares de Sevilla. Tenían a su favor, que después de 15 años montando y desmontando en Navidad las maquetas de trenes, en 1974 Renfe les cedió un local en el andén de la vía 4 de la Estación de Plaza de Armas que había quedado vacío y en el que podían montar una instalación permanente, con las características de las maquetas que con tanto éxito se mostraban al público todas las Navidades, desde 1960.

«El montaje de dicha maqueta —sigue— duró 4 años y para aprovechar al máximo los sesenta metros cuadrados del local y la altura de 6 metros montamos con estructuras metálicas una entreplanta, en la que desarrollábamos nuestros proyectos y nos reuníamos para todo tipo de eventos, de forma que la planta baja fuera totalmente para disfrute de los visitantes. La parte negativa de esta distribución era que los chicos se alineaban en un estrecho pasillo alrededor de la maqueta y lo que más les divertía era ver descarrilar los trenes cuando pasaban por delante de sus narices. A nosotros maldita la gracia que nos hacía y desde el primer momento decidimos que cuando contáramos con un local mayor, los niños verían los trenes desde una plataforma elevada con barandilla, situada a un metro del borde de la superficie por donde pasaran los trenes».

En cuanto a los medios disponibles, «aparte de contar con el material que habíamos reunido en 15 años de actividad, fue fundamental la difusión que ABC dio en sus páginas a nuestro proyecto, con lo que todo el mundo se enteró y enseguida los responsables de los colegios nos llamaban».

Primer viaje de escolares en el tren obrero de Renfe a San Jerónimo en 1978
Primer viaje de escolares en el tren obrero de Renfe a San Jerónimo en 1978 - ABC

Al principio daban a los escolares en el propio colegio una charla sobre el ferrocarril, con proyección de diapositivas que les facilitaba la comprensión, tanto de las características de los trenes como de los trazados ferroviarios, con su puentes y túneles. Luego, los sábados por la mañana se organizaba la visita a Plaza de Armas para que vieran la realidad de lo que les habíamos enseñado y para completar la mañana los montaban en un tren y los llevaban a los talleres de San Jerónimo, donde se hacían las tareas de reparación y mantenimiento.

Como la demanda de participantes no dejó de crecer y el ferrobús que los llevaba a San Jerónimo no admitía tantos viajeros tuvieron que contratar un tren charter con 300 plazas, que daba la vuelta a Sevilla pasando por San Bernardo, Bellavista, La Negrilla, San Jerónimo y regresaba a Plaza de Armas. Este tren costaba 100 pesetas por plaza. Recuerda Miguel Cano que la «anécdota surgió el día siguiente al golpe de Estado del 23F, que teníamos previsto y contratado nuestro tren charter. El cincuenta por ciento de los padres no llevaron a sus hijos al colegio y aquel día nuestro tren quedó medio vacío y nos costó cerca de 15.000 pesetas. Lo positivo es que al no suspenderlo, Renfe comprobó que éramos serios en nuestros proyectos y ya siempre confiaron en que nuestras propuestas siempre serían llevadas a buen término. En los 15 años que estuvimos en Plaza de Armas contratamos 125 trenes, hasta que la estación se cerró en septiembre de 1990, para adaptarla como Pabellón de Sevilla en la Expo 92».

Niñoñs en un tren charter con 300 plazas
Niñoñs en un tren charter con 300 plazas - ABC

El momento de desmontar la instalación a prisa y corriendo fue duro para los más veteranos de la asociación, «porque era volver a empezar otra vez sin local social y con treinta años más de edad».

En Santa Justa tuvieron que superar muchos escollos: encontrar el espacio necesario, cuestiones técnicas del montaje en sí — no se permitía el acceso de maquinaria que por descuido contactara con la catenaria de alimentación de los trenes a 3.000 voltios por la fatal electrocución que supondría— y la financiación pues el proyecto superaba en más de diez veces los ahorros que había hecho la asociación en sus treinta primeros años de actividad.

Durante la construcción de la maqueta siguieron atendiendo a los colegios enseñándoles la nueva estación y cuando se terminó reanudaron las campañas, ahora mucho más fácil porque con los servicios de Cercanías y la línea C4 que sale y regresa a Santa Justa solo tienen que sacar los billetes que pidan los colegios sin tener que arriesgar su importe como ocurría con los trenes charter.