Miguel Ángel Fernández Delgado cuando acudió a los juzgados en 2017 a declarar antes de los juicios
Miguel Ángel Fernández Delgado cuando acudió a los juzgados en 2017 a declarar antes de los juicios - ABC
Tribunales

El último depredador sexual de Sevilla suma una nueva condena por una «agresión brutal»

La Audiencia Provincial de Sevilla condena a doce años de cárcel a Miguel Ángel Fernández por violar a una mujer en el parque del Tamarguillo

El cocinero sevillano que escondía una doble vida

SevillaActualizado:

El último depredador sexual conocido que ha actuado en Sevilla, Miguel Ángel Fernández Delgado, ha sumado este martes una nueva condena por violar a una mujer. La Audiencia Provincial de Sevilla le ha impuesto una pena de doce años de prisión por atacar a una chica en el parque del Tamarguillo, en agosto de 2017. Por una violación que el tribunal de la Sección Primera de la Audiencia no duda en calificar de «agresión brutal» en la sentencia que ha difundido el TSJA. Además, le impone un delito leve de lesiones a la pena de dos meses de multa con una cuota diaria de diez euros.

Fernández Delgado ya fue condenado el pasado mes de diciembre a 14 años de cárcel por matar a una toxicómana que se había ofrecido a practicar sexo con él a cambio de droga. La estranguló cuando la víctima se echó para atrás y no quiso seguir adelante. Los hechos ocurrieron dentro del parque Amate en julio de 2017, un mes antes de que violara a su segunda víctima en el Tamarguillo. En este caso del que se acaba de conocer la sentencia, la joven no se resistió y pudo salvar la vida.

El tribunal destaca la «entereza y la valentía» de la víctima que sobrevivió a este depredador sexual porque declaró en el juicio a pesar de que arrastra secuelas psicológicas desde aquel 28 de agosto cuando se cruzó por casualidad con Fernández Delgado en el interior del parque mientras ella practicaba deporte. El violador la atacó por sorpresa y la llevó a una zona apartada donde consumó la violación con suma dureza.

El relato de hechos que expone la sentencia es de una dureza tal, que el tribunal asegura que no «se trató de un simple acometimiento, sino que propinó a la víctima múltiples golpes. Fue una violencia sistemática mantenida en el tiempo e innecesaria. Todo ello comportó, además de un sufrimiento físico y psíquico, un serio atentado a la dignidad de la víctima».

Tras esta violación, a los pocos días Fernández Delgado se entregó a la Policía empujado por su familia. Sin embargo, calló sobre lo que había hecho un mes antes en el Parque Amate. Fue una prueba de ADN la clave que acabó por desenmascarar a este depredador. La Policía le tomó una muestra como hace con todos los delincuentes sexuales y su perfil genético apareció en el escenario del crimen del Parque Amate.

Miguel Ángel Fernández salió de prisión en 2015 después de cumplir una primera condena por violar a una joven en un pueblo de Badajoz próximo a su localidad natal de Esparragosa de la Serena. Había iniciado una relación sentimental con una mujer que había conocido en la cárcel y con la que tiene una niña de corta edad. Ambos se instalaron en Sevilla, acogidos por una hermana de Miguel Ángel. La familia le había dado una segunda oportunidad, que él nunca aprovechó.