El proyecto de Buenaire ha sido recreado por sus promotores para empezar a comercializarlo ya sobre plano
El proyecto de Buenaire ha sido recreado por sus promotores para empezar a comercializarlo ya sobre plano - ABC

Urbanismo desbloquea el barrio de Buenaire en Sevilla: otras 2.000 viviendas nuevas

El Ayuntamiento se aferra al actual «boom» inmobiliario para volver a superar los 700.000 habitantes con 18.000 casas en construcción

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De la parálisis a la eclosión. El Ayuntamiento de Sevilla está viviendo una etapa de furor urbanístico con la aprobación, casi semanalmente, de numerosos proyectos de construcción de viviendas que harán crecer la ciudad en los próximos tres años por todas las zonas en las que hay posibilidades de expansión, principalmente el Sur y el Este. En las últimas semanas se han conocido los desbloqueos de bolsas de suelo que llevaban años enquistadas en la Gerencia para edificar nuevos barrios que sumarán hasta 18.000 viviendas. Es la gran apuesta de Juan Espadas para mejorar el censo y superar de nuevo los 700.000 habitantes, una cifra clave para el impulso económico de Sevilla porque le permitirá acceder a ayudas estatales y europeas de mayor cuantía. En la última comisión de la Gerencia de Urbanismo se aprobaron los proyectos de la antigua Cruzcampo, donde se construirán 1.193 viviendas, un parque, una torre y varias instalaciones deportivas; y Palmas Altas Sur, donde Metrovacesa levantará 2.100 viviendas y el Ayuntamiento otras 900 protegidas. Este último barrio de 3.000 casas se llamará Isla Natura y ya se están ejecutando incluso los accesos, con una pasarela sobre el Guadaíra, que se sumarán a los que ha puesto en marcha el nuevo centro comercial Lagoh.

En la zona Sur también se ha liberado el suelo de los cuarteles de Bellavista, donde se construirán 900 VPO de alquiler. Pero la mayor expansión se producirá hacia el Este, donde están previstos, además del barrio de la Cruzcampo, nuevos núcleos urbanos en la Hacienda del Rosario, donde Aedas Homes está levantando varias torres que suman 1.046 viviendas, la Fábrica de Vidrios y la pastilla de San Nicolás para otras 450 viviendas. Todos estos nuevos barrios, a los que se suman las construcciones de Cisneo Alto y la carretera de Carmona, están consolidando el sector Noreste como el del «boom» inmobiliario de Sevilla posterior a la gran crisis económica. Y el icono de toda ese crecimiento previsto para los próximos años será Buenaire, un espacio que estaba bloqueado desde el gobierno de Sánchez Monteseirín y que por fin se ha liberado esta semana. Se trata de la mayor bolsa de suelo urbanizable ordenado situado dentro del término municipal de Sevilla (940.000 metros cuadrados) y está ubicado entre la Autovía a Madrid (A-4), la Ronda de Circunvalación SE-30 y la ronda Súper Norte, también conocida como la SE-20. En este sector se ha aprobado la construcción de 2.180 viviendas, además de servicios terciarios e industriales. El proyecto, al que ha tenido acceso este periódico, divide el terreno en dos zonas, una primera de uso global residencia con superficie de 487.952 metros cuadrados, y otra de uso terciario con 452.621 metros cuadrados. En la primera bolsa habrá 1.560 viviendas libres y 770 protegidas, mientras que en la segunda se prevén localés comerciales, oficinas y una estación de servicio, así como una bolsa para un centro educativo y otra para instalaciones deportivas.

El plan de desarrollo, realizado por el estudio de arquitectura Otaisa, explica que estos terrenos han sido históricamente «una agrupación de pequeñas explotaciones agrícolas rodeadas de tejido urbano» que se ha visto absorbida por el crecimiento de la ciudad, por lo que su integración era ya urgente. La propuesta tiene dos grandes viales, uno de Oeste a Este para conectar con SE-30 con el aeropuerto. Y un «gran bulevar» de Norte a Sur que será «su principal eje vertebrador, conectando los viales transversales y los dos perimetrales».

Así será el nuevo barrio
Así será el nuevo barrio - ABC

En cuanto a la edificiación, el citado bulevar está planificado como «una alineación continua de edificios en altura con bajos comerciales». El nuevo barrio contará, además, «con arbolado de gran porte, zonas infantiles, paseos, carril bici y espacios de estancia que lo convierten en centro de actividad y foco de ocio». Por su parte, el tráfico «se dispone a través de tres carriles principales por sentido que aseguran la fluidez del mismo». En esta parte estará ubicada toda la nueva zona residencial, mientras que en la parte Norte sólo habrá suelo industrial y terciario por su cercanía con el aeropuerto, que hace inconmpatible la construcción de viviendas con el tráfago de los aviones.

Otra de las grandes novedades de este barrio es que por su principal arteria pasará la Ronda Urbana Norte de manera soterrada bajo una gran plaza central, alrededor de la cual se situarán las viviendas familiares constituidas en núcleos con piscinas y zonas ajardinadas.

El tiempo estimado de ejecución es de tres años, por lo que antes de que termine este mandato habrá en Sevilla 10.000 viviendas más que ahora y aún quedarán por construir otras 8.000, que también cuentan con las licencias pertinentes, aunque los proyectos aún están en fase administrativa. Esta explosión urbanística es, de hecho, la principal apuesta del gobierno municipal de Juan Espadas para combatir la caída demográfica que ha sufrido la ciudad en los últimos años, un problema que no sólo se traduce en la pérdida de dos concejales en la Corporación local, sino en la bajada de las aportaciones estatales y de los fondos europeos para poder llevar a cabo nuevos equipamientos e infraestructuras. El problema es que el «boom» del ladrillo ya tiene un precedente en España que fue especialmente virulento en Sevilla, donde las grúas han vuelto para rememorar tiempos de esplendor que acabaron en viviendas sin terminar, promociones en manos de la Sareb...