Un grupo de turistas por la calle Alemanes
Un grupo de turistas por la calle Alemanes - Raúl Doblado
Viviendas de alquiler turístico

Vecinos del Centro y Los Remedios contradicen la encuesta municipal

Las asociaciones vecinales aseguran que a ellos no les preguntaron y que las molestias y conflictos que ocasionan estos pisos son numerosos

SevilalActualizado:

La reacción de los vecinos del Centro y Los Remedios al estudio elaborado por el Consorcio de Turismo del Ayuntamiento de Sevilla, según el cual las viviendas turísticas no molestan a los residentes (un 70 por ciento, según la encuesta municipal, declara que no les causa molestias la llegada de visitantes y la proliferación de alquileres por días) ha sido clara, unánime y contundente. A todas las asociaciones vecinales de la zona Centro y Los Remedios les han sorprendido estas conclusiones del Consorcio de Turismo del Ayuntamiento de Sevilla, recogidas ayer por ABC, aseguran que a ellos nadie les ha preguntado y que su percepción, y la de la mayoría de sus asociados, es justo la contraria.

Así, José María Cañizares, presidente de la asociación de vecinos de Los Remedios, señala que el problema está en los «pisos baratos en los que caben dos y se meten veintidós». En estos casos, que se registran en dicho barrio, las molestias son diarias y proceden de fiestas, botellonas, ruidos de todo tipo y conductas incívicas.

A ello añade la suciedad y el deterioro de las zonas comunes de los bloques por lo que «si antes limpiaban dos o tres veces en semana ahora tienen que hacerlo con más asiduidad».

No deja atrás Cañizares que hay aún muchas comunidades de vecinos que tienen un contador de agua común, es decir, no lo tiene individual en su casa y abona a la empresa de suministro su consumo, sino que hay uno para todo el bloque, por lo que el desequilibrio es evidente ya que tienen que abonar lo mismo, consuma lo que consuma, una persona que viva sola que el propietario de esas viviendas turísticas en las que, lógicamente, se gasta más agua.

Comenta también que en la zona conocida como «Los Remedios viejos hay muchas vivienda de ese tipo y que en el resto del barrio, en pisos de 150 metros cuadrados—que, por cierto, abundan—, se están haciendo muchos viviendas turísticas pues disponen de hasta cinco habitaciones y una gran sala que se habilita como suite. Cañizares añade que en esos casos de «cinco estrellas» no se generan problemas a destacar y concluye que este tipo de viviendas debería regularse de otra forma.

Lluvia de quejas

Lo mismo opina María José del Rey, presidenta de la asociación de vecinos del barrio de Santa Cruz, que se pregunta en qué barrios han hecho la encuesta porque en el suyo «las quejas de los vecinos le llueven».

«Si es en la periferia —sigue— entiendo que a ellos si les venga bien porque les da más puestos de trabajo pero aquí generan muchas molestias e inseguridad».

Relata que se organizan fiestas en patios comunes y que alteran el día a día del vecindario que tiene que levantarse temprano para ir a trabajar después de pasar la noche en blanco.

«Aquí no estamos todos de vacaciones, hay mucha gente que trabaja también en verano y tiene unos horarios y la necesidad de descansar», apostilla. Asimismo refiere la inseguridad que sufren muchas personas mayores con «las entradas y salidas por los portales, las puertas que se quedan abiertas y todo el trasiego que generan las personas que están en las viviendas turísticas».

Para el presidente de la Asociación de Vecinos Museo Entorno, Manuel Antonio Ruiz-Berdejo, «A nosotros no nos gusta que existan muchos pisos turísticos por el Centro ya que afecta a la convivencia de los vecinos en los edificios», narra. «El atraer a tantos turistas junto a tu casa entorpece la vida normal de los vecinos. Nos gustaría que los visitantes fueran a los hoteles como han hecho toda la vida. A la mayoría de los vecinos no nos gusta este tipo de apartamentos por lo que traen consigo», afirma.

Para la presidenta de la Asociación de Vecinos de San Lorenzo, Ana Sosbilla, «lo malo de lo que está ocurriendo en San Lorenzo es que la mayoría de los pisos que se venden actualmente son para hacer apartamentos turísticos. Hay que diferenciar de todas formas los tipos de apartamentos: una cosa es que exista un par de apartamentos en un bloque, y otra distinta es que el edificio entero sea de apartamento turísticos», afirma. «Habría que regularlo», añade.

Para la también vecina del Centro, Susana Cayuelas, dice no conocer «a nadie que me haya dicho que no le molestan los pisos turísticos en sus domicilios. Si alguien dice que nos son molestos es porque no lo tienen al lado».

Dice que la solución que conoce al problema es que «la gente que conozco que tiene pisos turísticos en sus vecindarios están llegando a acuerdos con las comunidades para que paguen una cuota mayor mensual», dice.

«En el mes de julio, antes de irme de vacaciones, estuve en una reunión en la que la gente se mostraba desesperada, sobre todo a la hora de compartir las zonas comunes de las viviendas (patios, piscinas...) y a la hora de llamarles la atención ya se han ido», afirma.

Y añade: «No cabe duda de que se trata de un cambio en tus costumbres, en tu vida convencional. Cada tres o cuatro días llega un grupo de personas que alteran la forma de vida habitual» dice. «Sí alteran los pisos turísticos y por ello creo que deben tener la regulación correspondiente», concluye.