Vecinos denuncian el vandalismo que sufren los Jardines de Murillo
Uno de los bancos, totalmente destrozado - gogo lobato

Vecinos denuncian el vandalismo que sufren los Jardines de Murillo

«Amigos Jardines de la Oliva» alerta del destrozo de una fuente y un banco de azulejos

h. s.
sevilla Actualizado:

La Asociación Amigos de los Jardines de la Oliva alertó ayer del «lamentable estado» en el que, según este colectivo, se encuentran los Jardines de Murillo de Sevilla «por causa del vandalismo».

En una nota, esta asociación precisó que, al igual que en el mes de marzo del pasado año hubo quienes «destruyeron» la fuente central de tres copas, «que aún sigue sin restaurar», ahora se ha visto afectada por este tipo de comportamientos la fuente y banco de azulejos de la Glorieta de los Capiteles, la más cercana al Callejón del Agua.

Además, los miembros de esta asociación recordaron que estos jardines históricos, cuya superficie de «algo menor a una hectárea» se extiende entre la calle Maternal y las plazas de Refinadores y de Alfaro del sevillano barrio de Santa Cruz, una vez restaurados en el año 2001 fueron declarados Bienes de Interés Cultural el 12 de marzo de 2002.

El origen de estos jardines, según señalaron los miembros de la Asociación «Amigos de los Jardines de la Oliva», se remonta al año 1911, cuando el rey Alfonso XIII donó a la capital hispalense lo que era por aquel entonces «una zona dedicada a huerta de los Reales Alcázares».

Posteriormente, el arquitecto municipal Juan Talavera diseñó el trazado de los jardines entre los años 1915 y 1917, que, un año más tarde y por iniciativa de José Laguillo, fueron bautizados como Jardines de Murillo.

Viejas reclamaciones

Desde hace unos quince años los Jardines Murillo han sido una zona perjudicada por el vandalismo y también por los efectos de «la movida noctuna». Tanto es así, que a finales del 1998, el Ayuntamiento de Sevilla procedió al vallado del recinto para evitar la entrada de ciudadanos durantes las noches.

Igualmente, y en el año 2001, la Delegación de Obras del Consistorio inviertió unos 150 millones de las antiguas pesetas en unos trabajos de restauración que conllevaron una renovación del pavimento y limpieza del mobiliario en todo el entorno de los Jardines de Murillo y los jardines de Catalina de Ribera. Además se respusieron y arreglaron fuentes y bancos de azulejos y se repoblaron algunas especies vegetales.