Las agresiones contra los profesores incluyen escupitajos y empujones por las escaleras, denuncia Verónica
Las agresiones contra los profesores incluyen escupitajos y empujones por las escaleras, denuncia Verónica - ABC
EDUCACIÓN

Violencia en las aulas de Sevilla: este instituto es un infierno

Tres profesoras relatan su día a día en sus centros conviviendo con amenazas, insultos, escupitajos y humillaciones. Dos de ellas tuvieron que pedir un traslado y abandonarlos; los alumnos que las amenazaron e insultaron se quedaron

SEVILLAActualizado:

Verónica (nombre ficticio) daba clases en un instituto de un barrio problemático de una localidad sevillana. «Mi vida allí se convirtió en un infierno, caí en tal estado de ansiedad que tuve que medicarme y al final me vi obligada a pedir un traslado de centro y a abandonar el instituto», cuenta a ABC.

«La falta de respeto era constante y ya te haces un callo en el oído y te habitúas a los insultos y a las maldiciones de los alumnos», cuenta resignada esta profesora, que cuando bajaba la escalera «recibía escupitajos de los alumnos que estaban arriba, además de empujones de otros estudiantes que te tiraban al suelo si te descuidabas», afirma.

En su día a día en el instituto no faltaban los insultos. «Los habituales eran «zorra» o «me cago en tus muertos» y las «maldiciones» eran de todo tipo. Una alumna me dijo una vez «ojalá que pases la Nochevieja dándote quimioterapia» y otra me deseó que me diera «una fiebre tan grande que metas la mano en el mar y salga el pescado frito», recuerda. «Yo ahora tengo la cicatriz curtida y se lo puedo contar a mis compañeros del centro donde estoy ahora y no tengo estos problemas, y ellos encima se ríen, pero yo recuerdo que en los primeros meses llegaba llorando a casa muchos días», cuenta.

Esta docente relata situaciones que parecen sacadas de alguna película norteamericana ambientada en el Bronx de los años 80. «Recuerdo bajar la escalera y escupirte desde arriba, empujones de los alumnos y si te descuidabas te tiraban al suelo».

-¿Le pasaba a todos en el instituto o sólo a usted?

-No la tenían tomada conmigo especialmente, era algo generalizado con casi todos los profesores, aunque es verdad que un poco más a las profesoras. Un compañero perdió la paciencia y agarró por la camisa a uno de los alumnos y el director se lo recriminó. El equipo directivo trataba siempre de taparlo todo y de echar tierra a todos los conflictos. Por esto tuve que pedir el traslado.

Amenaza de muerte recibida por una docente sevillana
Amenaza de muerte recibida por una docente sevillana - ABC

Esta docente recuerda que «a una compañera embarazada de gemelos la empujaron en las escaleras y perdió a los bebés». Y añade: «No sé si hubo una relación de causa-efecto pero el caso es que la empujaron, se cayó y perdió a sus gemelos».

Verónica decidio denunciar a una alumna de 17 años que la amenazó de muerte tras un incidente con un grupo de estudiantes que fumaban unos porros en el recreo. «La chica creyó que yo la había denunciado y rompió una cristalera, golpeó una cancela y juró por su padre muerto que me iba a rajar». Dice que tanto el director del instituto como los familiares de la estudiante la presionaron de todas las maneras para que retirara su denuncia. No lo hizo pero su experiencia con la Justicia no fue demasiado satisfactoria: «Como la alumna era una menor, no le pasó nada. La cosa se quedó en una multa de 30 euros».

Le quemaron el coche

A Desiré Delgado, profesora del instituto Bahía de Algeciras de esa localidad gaditana le quemaron su coche el pasado 16 de febrero a las 13 horas, mientras estaba dando clase. Lo tenía aparcado dentro del centro y alguien le vertió un cubo de gasolina y le lanzó luego un trapo ardiendo, según un testigo presencial. El vehículo, un golf de color gris de menos de tres años, quedó completamente calcinado. Siniestro total. Acaba de comprarse otro golf .

Desiré Delgado
Desiré Delgado- ABC

«Se declaró la alarma-antiincendios y evacuamos el instituto. Todos los alumnos y profesores bajamos al patio y yo fui de las últimas en bajar. No me lo podía creer pero era mi coche». Agentes de la Policía Nacional le preguntaron si tenía algún enemigo. «Les dije que no y la verdad es que no sospecho de nadie y quiero seguir pensando que fue una casualidad», comenta.

Las fuerzas de seguridad no lo tienen tan claro y han investigado a varios alumnos del centro. Uno de ellos fue expulsado hace poco y amenazó con hacer algo al instituto, según dijeron varios compañeros, pero la investigación aún no se ha concluido.

-¿Ha tenido algún problema con algún alumno de su clase?

-Hay niños magníficos y otros que no lo son tanto, pero este año tengo un grupo mejor que el del pasado curso. A los de este curso no les veo capaces de hacer eso.

Desiré Delgado reconoce que la falta de respeto al profesor es algo frecuente y menciona a un grupo de alumnos que vienen a clase y que son expulsados con frecuencia. Vienen porque la asistenta social les obliga pero no hacen mucho en clase.

«Si llamas atención a un niño que está hablando, te contesta. Otra cosa muy conflictiva son los móviles, que están prohibidos en clase, y cuando tienes que quitárselo a un adolescente es un grave problema -cuenta esta docente-. Los padres no te respaldan cuando le quitas el móvil o le corriges un mal comportamiento.

«Una madre me recriminó un día que hubiera obligado a entrar de nuevo en clase a su hijo, después de llegar tarde y hacerlo sin pedir permiso. Me dijo que no estábamos en la época de Franco. Eso es lo peor, que se ha perdido la educación, y te dan ganas de mirar a otro lado y no hacer nada para evitarte problemas con los alumnos o con sus padres», dice.

«Vete a limpiar culos»

A Elena (nombre ficticio) le han dicho «puta» más de una vez algún alumno pero le dolió más que la madre de una alumna de segundo de bachillerato del instituto sevillano en el que daba clases, y a la que había puesto un cero tras pillarla copiando en el examen, le dijera que «no servía como profesora y se fuera a limpiar culos» en medio de un pasillo, delante de otros alumnos y de varios profesores.

«La estudiante había suspendido tres asignaturas, no sólo la mía, otra de ellas con un cero y no podía presentarse a Selectividad, como pretendía», comenta la docente, que sufrió esa humillación pública al final de la jornada lectiva. Antes de mandarla a limpiar culos, le dijo a voces que «se escondía como una rata».

Amenaza recibida en el facebook de una docente sevillana
Amenaza recibida en el facebook de una docente sevillana - ABC

Elena lamenta que nadie saliera a defenderla, «ni siquiera el director, que estaba cerca». Asegura que el equipo directivo del colegio no la amparó y se queja de que esta madre hizo ademán de detenerla y que «el director me dijo que me quedara allí hasta que la madre se calmara».

Esta profesora se queja de que «se haya perdido el respeto a la figura del profesor» y de que «no se le reconozca ninguna autoridad». Ella lo explica así: «Se han quitado las tarimas pero no somos iguales los alumnos y los profesores. Yo estoy en la pizarra por algo. No somos sus padres ni sus colegas. El buenrollismo ha hecho mucho daño a las escuelas y a los profesores».

Elena denunció a la madre de la alumna sin apoyo de nadie. En primera instancia, la condenaron a 200 euros, recurrió y el nuevo juicio, al que ni siquiera se presentó el fiscal, se declaró nulo.