Hospital Virgen del Rocío, donde un paciente con tuberculosis sin diagnosticar ha convivido con otros enfermos y sus familiares
Hospital Virgen del Rocío, donde un paciente con tuberculosis sin diagnosticar ha convivido con otros enfermos y sus familiares - JUAN FLORES

El Virgen del Rocío avisa a decenas de personas que tuvieron contacto con un paciente tuberculoso

Al menos dos familiares que visitaron a enfermos dan positivo en la prueba que confirma el contagio por esa bacteria

SEVILLAActualizado:

El Hospital Virgen del Rocío de Sevilla y el servicio de Epidemiología de Sevilla están avisando a decenas de médicos, enfermeros, auxiliares, celadores, familiares de enfermos y pacientes que tuvieron contacto con un paciente con tuberculosis que entre enero y marzo de este año estuvo inresado en la UCI y después en una habitación de la Unidad de Medicina Interna del citado centro sanitario. Al menos dos familiares que visitaron a enfermos del Virgen del Rocío han asegurado a ABC que han dado positivo en la prueba de la tuberculina, lo que confirmaría que están infectados por haber inhalado el bacilo de Kock.

Ante la alarma que ha sembrado la noticia entre las decenas de personas que han sido informadas de su convivencia con el paciente de tuberculosis, José Miguel Cisneros, director de la Unidad Clínica de Enfermedades Infecciosas del Hospital Virgen del Rocío, llama a la calma diciendo que se ha hecho una relación de quienes tuvieron contacto con ese enfermo para hacerles un seguimiento y se han desinfectado la UCI y la habitación en la que estuvo ingresado.

Paciente inmunodeprimido

Todo el problema se originó a raíz de que un enfermo con tuberculosis no diagnosticada fuese ingresado en una habitación doble de la Unidad de Medicina Interna del Hospital General Virgen del Rocío, donde convivió con otros pacientes y sus familiares, así como con profesionales sanitarios. Se trata de un paciente de avanzada edad que fue trasplantado de hígado y riñón en 2003, lo que le obligó desde entonces a tomar un tratamiento anti rechazo. En el hospital ingresó por varias infecciones, entre ellas neumonía por neumococo, pero nos se advirtió que tuviera tuberculosis.

En esa habitación doble, uno de los pacientes que estuvo con el enfermo de tuberculosis tiene 38 años y fue ingresado por un fuerte dolor abdominal provocado por un tumor en el hígado. Quedó hospitalizado el 7 de febrero de 2018 y se le dio el alta el 9 de febrero. Un mes después, una llamada del servicio de Epidemiología le informaba de la necesidad de realizarse el test de la tuberculina, así como los familiares que le visitaron.

Prueba de la tuberculina que se realizó un familiar de un paciente del hospital Virgen del Rocío y que dio positivo
Prueba de la tuberculina que se realizó un familiar de un paciente del hospital Virgen del Rocío y que dio positivo- ABC

«Yo me he hecho la prueba este viernes, 16 de marzo. Es muy posible que dé positivo porque he convivido con el paciente con tuberculosis tres días a un metro de distancia en una habitación con las ventanas cerradas y la calefacción alta. Si se confirma que estoy contagiado, difícilmente podré operarme porque el tratamiento antibiótico contra la tuberculosis podría durar de seis a nueve meses», ha explicado F. A. G., residente en el barrio de Nervión.

Familiares de pacientes contagiados

«Han podido ser cientos las personas que han tenido contacto con el enfermo de tuberculosis, ya que familiares suyos nos informaron que estuvo dos semanas en la UCI y llevaba varias semanas en la habitación la UCI del Virgen del Rocío», ha declarado F. A.G, quien recibió la visita de sus padres, dos tíos, su hermana, su novia y los padres de ésta mientras estuvo hospitalizado.

Por lo pronto, de esas ocho personas que le visitaron, dos (su padre y un tío) han dado positivo en la prueba de Mantoux, y otras dos han dado negativo (una tía y su hermana). La novia y los suegros aún no se han hecho la prueba. Su tío, J. I. G. C., de 58 años, explica que visitó tres días a su sobrino y ahora le han confirmado que está infectado.

«El lunes me han citado para hacerme una radiografía de tórax y un cultivo de esputo», ha explicado este familiar contagiado, residente en La Algaba, que sufrió hace cuatro años un infarto de miocardio, lo que le obliga a tomar medicación. No descarta presentar una reclamación, así como iniciar medidas legales «porque han fallado todos los protocolos, ya que el enfermo con tuberculosis debió estar aislado y a mí ni siquiera me han llamado de Epidemiología para hacerme la prueba, sino que me las he hecho yo voluntariamente».

J. A. O., padre del joven hospitalizado junto al enfermo de tuberculosis, también ha dado positivo en el test de Mantoux. Se trata de un hombre de 67 años que sufrió un infarto y tiene dos stent, al que han anunciado que posiblemente le tengan que hacer una broncoscopia para coger tejido para analizarlo y confirmar si la enfermedad está activa. A su esposa, M. I. G. C., que también visitó a su hijo, se le volverá a repetir la prueba porque ha dado dudosa. Ella tiene 65 años y está en tratamiento con nitroglicerina por una angina de pecho.

Tratamiento antibiótico

Especialistas consultados por ABC indican que si el análisis mediante la técnica de Mantoux confirma que no se ha estado en contacto con el bacilo de Kock es recomendable repetir la prueba de la tuberculina al cabo de un mes. En caso de que la prueba dé positiva, se puede tener la enfermedad pero no estar activa, por lo que se tendrá que realizar un tratamiento de 3 meses (con 2 antibióticos) o de 6 meses (con un solo antibiótico). En caso de que un cultivo, análisis de sangre o radiografía, confirme que la enfermedad está activa, se procederá a un tratamiento con antibióticos durante un período que puede oscilar entre los 9 a 11 meses.