José Miguel Cisneros, director de la Unidad Clínica de Enfermedades Infecciosas del Hospital Virgen del Rocío
José Miguel Cisneros, director de la Unidad Clínica de Enfermedades Infecciosas del Hospital Virgen del Rocío - ABC

El Virgen del Rocío desinfecta la UCI y la habitación donde estuvo el paciente con tuberculosis

El centro dice que el enfermo llegó con neumonía y otras infecciones, lo que complicó el diagnóstico

SEVILLAActualizado:

José Miguel Cisneros, director de la Unidad Clínca de Enfermedades Infecciosas del Hospital Virgen del Rocío, ha llamado a la calma tras conocerse que un enfermo con tuberculosis ha convivido con profesionales sanitarios, enfermos y familiares en ese centro. Dos de esos familiares han dado positivo en la prueba de la tuberculina, lo que confirma que están infectados por inhalar el bacilo de Koch, aunque se desconoce si el contagio ha sido reciente o anterior. Cisneros asegura que se está localizando a todas las personas que tuvieron algún contacto con el paciente para hacerles la prueba, y que se ha desinfectado la UCI y la habitación de la Unidad de Medicina Interna donde estuvo ingresado el paciente con tuberculosis.

«Es posible que algunos de los familiares o pacientes que convivieron con esa persona con tuberculosis den positivo en el test de Mantoux pero no quiere decir que se hayan contagiado en la habitación. Puede ser que hubieran estado expuestos al bacilo de Koch hace diez o veinte años», subraya este responsable del Virgen del Rocío, que defiende que la «actuación del centro sanitario ha sido correcta y se ha aplicado un código de buenas prácticas».

«No hay que crear alarmas con lo sucedido porque la tuberculosis se cura en personas sanas», indica Cisneros, quien recuerda que se trata de una enfermedad de declaración obligatoria y su diagnóstico es frecuente en hospitales y en centros de salud. «La tuberculosis es una enfermedad no erradicada, por lo que siguen produciéndose casos en España: de 10 a 30 casos anuales por cada 100.000 habitantes». De hecho, en Sevilla se declaran cada año unos 200 casos.

«La tuberculosis -reconoce- puede ser potencialmente muy grave en personas con otras patologías. Es más fácil que se puede complicar o causar la muerte, algo no frecuente, en personas que tengan otras enfermedades previas».

Hospital Virgen del Rocío, donde al menos dos familiares que tuvieron contacto con un paciente con tuberculosis han dado positivo en la prueba de Mantoux
Hospital Virgen del Rocío, donde al menos dos familiares que tuvieron contacto con un paciente con tuberculosis han dado positivo en la prueba de Mantoux - JUAN FLORES

Enfermo trasplantado

«En ocasiones es difícil diagnosticar la tuberculosis. Para diagnosticar la tuberculosis se realiza el test de la tuberculina (Mantoux), una radiografía de tórax y un cultivo de esputo, entre otras pruebas diagnósticas más complejas. A veces -asegura- no es fácil diagnosticar la tuberculosis con la radiografía de tórax, como ha ocurrido en este caso, al tratarse de una persona inmunodeprimida por haber tenido un doble trasplante (hepático-renal) en 2003, lo que le obligaba a tomar una medicina anti rechazo, lo que le hizo ser más sensibles a las infecciones»

El responsable de la Unidad de Enfermedades Infecciosas del Virgen del Rocío añade que «cuando se tiene la inmunidad alterada, las enfermedades tienen manifestaciones clínicas diferentes y el diagnóstico de la tuberculosis es, en esos casos, complicado. Eso ocurre también cuando un mismo paciente tiene varias infecciones, como ocurrió con éste, que estaba en tratamiento por neumonía por neumococo. A ese paciente se le hizo una broncoscopia para tomar muestras de los bronquios, lo que permitió hacer un cultivo y determinar que tenía tuberculosis. En un sitio con menos experiencia en tuberculosis la demora para el disgnóstico podría haber sido mayor».

Precisamente, una parte importante de la labor del departamento de Enfermedades Infecciosas es colaborar con la unidad de trasplantes para aplicar a esos enfermos medidas preventivas o tratar sus infecciones. «El Hospital Virgen del Rocío ha actuado correctamente en todo momento, aplicado un procedimiento de buenas prácticas, que ha llevado a realizar un estudio de todas aquellas personas definidas como convivientes con ese enfermo, ya sea porque fueran otros enfermos o familiares que los visitaron y convivieron con ellos en la misma habitación», subraya.

Test de la tuberculina

Admite que los profesionales sanitarios, pacientes y visitantes que han tenido alguna relación con ese enfermo de tuberculosis «son decenas». A todos los que está indicado, se les ha hecho o se les hará la prueba de la tuberculina en fechas próximas.

Por otra parte, ha asegurado que la UCI donde estuvo ingresado el enfermo con tuberculosis y la habitación en la que permaneció semanas han sido desinfectadas con las medidas higiénicas habituales en estos casos.

En cuanto a las pruebas que se deben realizar las personas que tuvieron contacto con el enfermo de tuberculosis, indica que «si la persona que se hace el test de Mantoux le sale negativo, se le vuelve a hacer a los dos meses. A las personas que le da positivo la prueba de la tuberculina se estudia si ha sido un contagio reciente o anterior, para decidir si se le aplica un tratamiento profiláctico con antibióticos».