El detenido, en la imagen superior, y la entrada de su casa del barrio La Plata, rodeado de periodistas
El detenido, en la imagen superior, y la entrada de su casa del barrio La Plata, rodeado de periodistas - ABC

Zouhair el Bouhdidi: «Se ha evitado una catástrofe, estaba decidido a actuar»

Un vecino del barrio La Plata es detenido en Rabat tras confesar que estaba dispuesto a atentar en Sevilla, donde llegó hace nueve años con su familia

SevillaActualizado:

Zouhair el Bouhdidi, de 23 años, nacido en Marruecos y vecino de Sevilla, ha sido detenido en Rabat tras confesar en un interrogatorio desarrollado por las fuerzas de seguridad alauíes su intención de perpetrar un atentado yihadista en la ciudad donde lleva viviendo con su familia nueve años: Sevilla. «Se ha evitado una catástrofe, estaba decidido a hacerlo», confirmaban ayer a ABC fuentes cercanas a la investigación, las mismas que ponen en valor la gran eficacia demostrada por la Policía Nacional que llevaba meses haciendo seguimiento de este individuo en la ciudad hispalense y, aprovechando que recientemente viajaba a su país de origen, facilitó su identidad y su localización exacta a los agentes marroquíes para que se ocuparan del arresto, que se produjo el pasado 9 de abril, según confirmó la familia del sospechoso.

Zouhair El Bouhdidi vive en el número 88 de la calle Ortega y Gasset, en la barriada de La Plata de Sevilla. En la casa convive junto a sus padres y sus tres hermanos. La familia, también de origen árabe, que reside en la finca colindante donde ayer acudió la Policía Nacional, no escondían su asombro al enterarse de la detención de su vecino. «Ese chico no es un radical, si le habla a las mujeres y hasta fuma shisha».

Pero no es la primera vez que las Fuerzas de Seguridad detienen a yihadistas que aparentan una vida alejada del radicalismo para no levantar sospechas. Esa estrategia tiene un nombre: «taqiyya» y consiste en el engaño deliberado para conseguir un objetivo. Los servicios de información han detectado en anteriores ocasiones material propagandístico yihadista en el que se llama a los combatientes a que recurran a esta técnica para camuflarse mejor entre los infieles.

La Policía Nacional llevó a cabo varios registros en viviendas de la capital, además de la casa del detenido. En la residencia de El Bouhdidi permaneció varias horas la comisión judicial. Los padres estuvieron presentes mientras registraban el inmueble.

Según la familia del presunto yihadista, éste había cruzado el Estrecho junto a su madre y su hermana porque la abuela materna se encuentra muy mal de salud. El pasado 9 de abril, la madre y la hermana regresaron y Zouhair se quedó allí. La familia asegura que por la tarde recibieron una llamada en la que les informaba la Policía marroquí que el joven había sido arrestado.

La investigación no ha encontrado «ningún tipo de planes que digan que la acción iba a ser inminente»

Desde el seno de la investigación sostienen que no se han encontrado «ningún tipo de planes que digan que la acción iba a ser mañana, o tan inminente, o que estuviera tan maduro, o tan concreto... Aunque lo que es cierto es que la Audiencia Nacional tiene algo para haber autorizado el registro», esto es, la confesión del presunto yihadista.

Zouhair El Bouhdidi estaba matriculado en el segundo curso de Estudios Árabes, anterior Filología Árabe, de la Universidad de Sevilla. Precisamente, desde hace unos días los agentes de las fuerzas de seguridad del Estado se encontraban en la Hispalense buscando a este sospechoso y recabando información. Previamente había estudiado la Secundaria en el IES Luca de Tena. Su familia llevaba años afincada en la capital hispalense.

De su paso por el instituto, su director, José María Pedernal, lo recuerda como un alumno «que no era especialmente conflictivo. Como estudiante era regular, le costaba trabajo aprobar, pero su comportamiento no era malo. Era muy agradable y cuando se le castigaba, respondía bien. Nadie se podría imaginar algo así».

La Policía española informó a sus colegas marroquíes cuando el sospechoso viajó a Marruecos y allí fue arrestado el pasado 9 de abril

La madre de Zouhair trabaja en una empresa de servicios de ayuda a domicilio y uno de sus hermanos trabaja en Mercasevilla. El padre es el imán de la mezquita «Albaraka», que se ubica en la misma calle Ortega y Gasset. A Zouhair se le veía a menudo con su padre en la citada mezquita, donde acudía a rezar.

Los agentes del Servicio de Información del Cuerpo Nacional de Policía junto a miembros de la Policía Científica de Sevilla fueron los encargados de registrar la casa del presunto yihadista, de la que sacaron cajas con documentación y equipos informáticos. No hallaron material para la elaboración de explosivos ni elementos que hicieran pensar en un ataque inminente.

Entrada en la mezquita donde ejerce de imán el padre del detenido
Entrada en la mezquita donde ejerce de imán el padre del detenido - J. M. Serrano

Al barrio llegaron los agentes de paisano, en vehículos camuflados para no alertar al vecindario. La vivienda se encuentra en una calle estrecha y en una zona humilde, donde hay bastante presencia musulmana en el vecindario.

Sin embargo, cuando Interior emitió la nota de prensa confirmando la detención del joven, sobre las tres de la tarde, la tranquilidad con la que trabajaban los funcionarios policiales estalló por los aires. Sobre las cinco de la tarde, el barrio era tomado por un enjambre de cámaras, fotógrafos y redactores que obligaron a los agentes a ponerse pasamontañas y el peto que los identifica como agentes.

La madre de Zouhair salió al concluir el registro y defendió a su hijo, negando que esté vinculado al terrorismo yihadista. Asegura que la Policía sólo se ha llevado libros y documentos en árabe de los que usaba para estudiar en la universidad.

Sobre la posible implicación de más personas que pudieran haber trazado un plan con Zouhair hay fuentes que apuntan a que actuaba solo y en cambio, hay otras que señalan que sí pudo cruzar información con otros colaboradores que habrían huido tras la caída del detenido.