Amenazan con «respuestas contundentes» si cierra Isla Mágica

Los trabajadores piden que se mida su rentabilidad turística y no sólo sus pérdidas

M. J. PEREIRA
SEVILLA Actualizado:

Ana Pérez Luna, presidenta del comité de empresa de Isla Mágica (Pimsa), anunció ayer que si Banca Cívica —accionistas de referencia de la sociedad con el 82% del capital— no encuentra inversores para el parque al acabar esta temporada y decide cerrarlo se encontrará con «una respuesta contundente» por parte de los 600 trabajadores que dependen del parque de forma directa o indirecta.

La portavoz del comité de empresa, también representante de UGT en Parque Isla Mágica (Pimsa), se puso ayer en contacto con Banca Cívica (grupo en el que está integrado Cajasol), «y —dijo— nos han confirmado que el grupo se ha dado un plazo de seis meses para encontrar inversores» interesados en adquirir la empresa o bien participar en los desarrollos inmobiliarios que contempla el PGOU (45.000 metros cuadrados de usos terciarios). Pérez Luna admite que la posibilidad de que el parque cierre sobrevuela Isla Mágica, donde «hay en juego 400 puestos de trabajo fijos discontinuos, 40 fijos y 200 puestos indirectos».

Además, Pérez Luna recordó que en la historia del parque se han planteado dos Expedientes de Regulación de Empleo (ERE) que finalmente no llegaron a ponerse encima de la mesa de negociaciones porque se llegó a un acuerdo con el comité de empresa. La última amenaza de ERE se produjo este año, pero se abortó gracias a un acuerdo con el comité de empresa, por el cual se subiría un 50% por encima del convenio los sueldos de los trabajadores con nóminas más bajas, mientras que a los mandos intermedios se les congelaba el salario y la alta dirección veía reducir un 5% sus emolumentos.

A juicio del comité de empresa, «la rentabilidad de la empresa no puede medirse sólo en términos económicos, sino también en términos de rentabilidad turística porque éste es un proyecto emblemático y un gran revulsivo turístico». En opinión de los trabajadores, el parque puede comenzar a arrojar resultados positivos este año, «aunque no nos engañemos —admitió Pérez Luna— no para enriquecer a nadie».