Patrimonio entre jaramagos

Setenta maquetas, un AVE que circulaba entre ellas y más de 4.000 bonsais... un tesoro infrautilizado

M.D.A.
SEVILLA Actualizado:

«Andalucía de los niños» fue idea del arquitecto Ignacio Aguilar, ya fallecido. Tras visitar el «Madurodam», que reproduce la arquitectura y los sistemas de canales holandeses, allá por los años ochenta ideó hacer algo parecido con motivo de la Expo, pero dándole un carácter más pedagógico, por lo que a las reproducciones de monumentos se fueron uniendo la de espacios naturales, escenas típicas así como elementos que mostraran el avance tecnológico de Andalucía, incluidos pasos de trenes como el Ave, el observatorio astronómico que hay en Sierra Nevada o la apuesta por las nuevas tecnologías y el medio ambiente que implicaba entonces la energía eólica y sus molinos de viento.

El proyecto empezó a fraguarse con la idea de que albergara 86 maquetas que, al final, por el elevado coste que supuso, se redujeron a 70 entre las que se encuentran la reproducción de elementos tan simbólicos como la Giralda, la Alcazaba de Málaga, la Catedral y la Alhambra de Granada o la catedral de Jaén. Para hacer más reales a esos espacios en los que a una escala de 1:33 se reproduccían algunos de los espacios más representativos de Andalucía, se recurrió a una vegetación muy especial: los bonsais. Se instalaron en torno a 4.000 de estas pequeñas especies arbóreas con los que se reprujeron áreas naturales como Sierra Morena, Doñana, la Sierra de Cazorla y Sierra Nevada, jardines singulares, cultivos extensivos y de invernaderos, riberas y zonas cercanas al mar.

Una mirada a través de la reja que «protege» hoy el parque de maquetas deja ver un espacio desolado, con la vegetación casi desaparecida por efecto de la climatología y el abandono o tapando los vestigios de algunos monumentos, con la «nieve» que reproducía los picos de Sierra Nevada desaparecida y zonas áridas en las que ya ni quedan vestigios de lo que fue. Hace tiempo que ni el Ave, ni los molinos de viento animan ese espacio olvidado.