La serie del número 8.103, que ha repartido dos millones de euros en Granada, fue vendida "a última hora", ya que los compradores lo rechazaban "por feo", e, incluso alguno, lo cambió por otro número, informó a los periodistas la hija de la propietaria de la administración 23 de Granada, Luis Rivas.
Los diez décimos de la serie fueron vendidos entre vecinos del
humilde barrio de Cartuja, en la zona Norte de la capital, aunque
ninguno de los agraciados, pasadas casi dos horas de la aparición
del premio, ha acudido a la administración de la calle Santiago
Lozano para celebrarlo.
"Era un poco feo", admitió Luisa Rivas que regenta junto a su
madre el despacho de lotería número 23 de Granada desde hace veinte
años, aunque sólo vende décimos del sorteo de Navidad desde hace
seis y es la primera vez que reparte un premio el 22 de diciembre.
La serie del "Gordo" que ha repartido Luisa Rivas es un número
"salpicado", esto es, asignado por Loterías y Administraciones del
Estado sin que haya sido solicitado por la administración o algún
cliente.
Mientras colocaba el cartel que anuncia la suerte que ha
repartido, Luisa, aunque no se quedó con ningún décimo, ha expresado
su tremenda satisfacción por la venta de una serie del premio Gordo
de la Lotería de Navidad.