Hallan un pozo-noria de la época almohade en el centro de Córdoba

    Las excavaciones de urgencia llevadas a cabo en la calle Concepción, en el centro de Córdoba, han deparado el hallazgo de un pozo-noria islámico de época almohade, que data según todos los indicios del siglo XII.

    La arqueóloga coordinadora de estos trabajos, Fátima Castillo,

explicó que a esta construcción almohade, situada en el centro

del corte, se encuentran asociadas otras estructuras hidráulicas,

entre ellas una alberquilla con revestimiento a la almagra.

    Junto al pozo-noria se han descubierto restos de cerámica

musulmana de cuerda seca y verde-manganeso, que han servido a la

arqueóloga para datar con mayor precisión la cronología de este

asentamiento.

    Según Castillo, esta estructura hidráulica, que se integraba en

la zona de huerta de una vivienda islámica -de la que no han

aparecido vestigios-, pudo tener posteriormente un uso distinto,

cuando formó parte del patio de un convento que también ha salido a

la luz como consecuencia de esta intervención.

    La arqueóloga indicó que estos restos corresponden al antiguo

Convento de la Concepción, perteneciente a la collación de San

Nicolás de la Villa y que data de época bajo-medieval.

    En concreto, fue en 1487 cuando Beatriz Gutiérrez de los Ríos -de

los señores de Fernán Núñez- dejara en su testamento la voluntad de

fundar esta abadía, que fue ocupado desde sus inicios por una

comunidad de monjas cistercienses.

    Dicho convento, según precisó Castillo, pervivió hasta 1868, año

en el que, al igual que ocurrió con otras comunidades femeninas como

Santa Clara o Santa Catalina de Siena, fue suprimido durante la

Revolución Gloriosa.

    Además, la arqueóloga señaló que prueba de que estos restos

pertenecen a ese convento queda patente en la calle Duque Fernán

Núñez -miembro de la familia fundadora-, perpendicular a la calle

Concepción y situada en lo que fue parte de esta propia construcción

religiosa.

    Por otro lado, Fátima Castillo comentó que los vestigios romanos

encontrados aproximadamente a 3,8 metros de profundidad, entre ellos

un derrumbe de pared revestida o un pavimento de mosaico

"probablemente" del siglo II, se encuentran en su mayoría totalmente

arrasados por las estructuras de épocas posteriores.

    Esta intervención arqueológica, que concluye mañana y que ha

tenido una duración aproximada de mes y medio, es el paso previo

para la próxima construcción en este enclave de un recinto

comercial.