La defensa de los uruguayos del Sevilla F. C. Otero, Olivera y al
ahora jugador de la Juventus de Turín Zalayeta, ha presentado un
recurso de apelación ante la Audiencia Provincial de Sevilla, contra
la sentencia que condenó a los futbolistas a pagar una multa de 2.700
euros como autores de un delito de lesiones por la agresión en la
madrugada del 17 de diciembre de 1999 a tres jóvenes con los que
discutieron en el disco pub 'Birdie' de Sevilla.
El fallo impuso además a Otero, que actualmente está cedido por el
club nervionense al equipo argentino del Colón de Santa Fe, otra
multa de 900 euros por una falta de lesiones.
El abogado defensor de los jugadores, Miguel Angel Ramos, confirmó
la presentación del recurso, en el que volverá a pedir la absolución ante la Audiencia Provincial, al mostrar su disconformidad con los hechos que declara probados la sentencia del juzgado de lo Penal número 11 de Sevilla.
El letrado explicó que el fallo no contempla algo que había sido
incluso admitido por la Fiscalía, como era que existió una
provocación previa por parte de los jóvenes, que profirieron a los
futbolistas insultos tales como "uruguayos de mierda" y "cabrones",
frases que de otra parte las víctimas negaron haber pronunciado
durante su declaración en la vista oral.
De la misma forma, la defensa entiende que la pelea fue mutuamente
aceptada por ambas partes, tras esa provocación previa con insultos y
recriminarles que estuvieran de copas a altas horas de la madrugada,
en una época además en la que el club no atravesaba una buena racha
deportiva.
Al juicio no asistieron ninguno de los futbolistas acusados,
puesto que no tenían obligación de comparecer dado que el fiscal sólo
les pedía como condena una multa y, sobre todo, después de la
retirada de la acusación particular, que solicitaba hasta ocho años
de cárcel y que se apartó del proceso al haber sido ya indemnizadas
las víctimas.
Por su parte, los tres jóvenes agredidos coincidieron en que la
agresión no fue motivada ni buscada por ellos, ya que, según
sostuvieron, todo ocurrió cuando se disponían a salir del disco-pub y
Olivera se dirigió a uno de ellos preguntándole en tono agresivo "de
qué te ríes" para, a continuación, manifestarle que le iba "a partir
la cabeza".
Según los tres jóvenes agredidos y un cuarto testigo, otro amigo
que les acompañaba, en ningún momento provocaron a los jugadores
sevillistas increpándoles por estar tomando copas a altas horas de la
madrugada, molestando a sus esposas o profiriéndole los insultos
mencionados.
En cambio, dijeron que los futbolistas comenzaron a agredirles con
puñetazos y patadas que, según uno de los testigos, fue muy brutal y
le hubieran "matado" de seguir golpeándole, con lo que este joven
precisó que la escena le recordó el caso del ertzaina que recibió una
paliza en el País Vasco.
Además, los jóvenes manifestaron que no se explican por qué los
jugadores actuaron de esa forma, añadiendo que Tabaré les pidió
disculpas diciéndoles que no le dieran importancia al asunto porque
sus compañeros "estaban pedos".
Otro de los jóvenes explicó que imagina que actuaron de esa forma
porque "estaban embriagados" y añadió que Olivera se encontraba como
"fuera de sí". Como consecuencia de los empujones, puñetazos y
patadas que recibieron uno de los jóvenes sufrió lesiones graves, con
fractura de la tibia izquierda, contusión en un pómulo erosión en un
incisivo, lesiones de las que tardó en curar 165 días.
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