La Junta cataloga 26 yacimientos arqueológicos sumergidos en el litoral andaluz

El Centro de Arqueología Subacuática (CAS), organismo encargado

del estudio, conservación y difusión del patrimonio arqueológico

sumergido, ha catalogado 26 yacimientos y constatado la potencialidad

arqueológica, a falta de realizar un estudio en profundidad, de otros

45 en el amplio litoral andaluz de algo más de 800 kilómetros.

   Según informó hoy la Consejería de Cultura, estas actuaciones se

han centrado en Almería (fundamentalmente en la zona de Cabo de

Gata), Granada (La Herradura), Málaga (Estepona) y Cádiz (Tarifa,

Bolonia, Conil y Cádiz).

   La elaboración de este catálogo de yacimientos subacuáticos es uno

de los objetivos prioritarios del CAS, ubicado en el antiguo

Balneario de la Palma de la ciudad de Cádiz, en cuanto que su

conocimiento (ubicación exacta y agentes de riesgo) es requisito

indispensable para realizar las tareas de investigación y protección

que tiene encomendadas la Consejería de Cultura.

   El Centro parte además de una situación de gran desconocimiento de

este patrimonio, como indica el desfase existente entre los

yacimientos terrestres (12. 208 registros) y subacuáticos (51

registros, tanto de yacimientos como de zonas de alta intensidad

arqueológica) recogidos en el Inventario de Yacimientos Arqueológicos

de Andalucía. 

   Las zonas de trabajo se han seleccionado teniendo en cuenta los

indicios de concentración de yacimientos, el riesgo de expolios y el

peligro de destrucción o alteración por obras de infraestructura,

interviniendo tanto en áreas ignotas como en otras ya conocidas por

los arqueólogos pero que requerían una investigación más profunda y

sistemática.

   Entre los yacimientos documentados cabe destacar el pecio

Gandolfo, con restos de un barco romano, y la Laja de Cabo de Gata,

donde se catalogaron dos yacimientos, uno constituido por ánforas

romanas y otro por los restos de un barco medieval, en Almería; Los

Navíos-La Piedra, un pecio de época moderna donde se contabilizaron

61 cañones de hierro y cuatro anclas, en Cádiz; y los Cañones de

Saladillo, en Málaga, yacimiento con varios conjuntos de cañones.

   La catalogación de cada uno de estos yacimientos ha requerido un

trabajo previo de actualización y revisión de las fuentes

bibliográficas, archivísticas y orales que sirvieron como base para

las prospecciones arqueológicas subacuáticas. Estas prospecciones

culminaron después con una recopilación gráfica de los yacimientos a

través de planimetrías, fotos y vídeos. Toda esta información ha sido

incluida en la base de datos Arqueos. 

   Estos primeros trabajos han puesto de manifiesto no sólo el escaso

conocimiento que se posee sobre el Patrimonio Arqueológico

Subacuático andaluz, sino el grado de expolio al que se ve sometido.

El CAS ha decidido por todo ello centrar sus esfuerzos humanos y

económicos durante los próximos años en la localización y evaluación

de forma sistemática de este patrimonio. Tras un fase de

documentación, el Centro emprenderá nuevas prospecciones subacuáticas en el año 2002 que comenzarán por las provincias de Cádiz y Málaga.

   De este proyecto general de catalogación se nutrirán, asimismo,

otras investigaciones del Centro de Arqueología Subacuática como la

de la Batalla de Trafalgar, en el cabo del mismo nombre, que está

pendiente de la fase de prospecciones después de haberse establecido

un listado de posibles zonas de hundimiento para cada uno los doce

navíos naufragados como fruto de una exhaustiva recopilación de

información y confrontación de la distintas fuentes, o la actuación

en el litoral del noroeste de la ciudad de Cádiz, una de las zonas

más ricas arqueológicamente de toda Andalucía.

   El Centro de Arqueología Subacuática participa también en la

investigación sobre el sector meridional del conjunto arqueológico de

Baelo Claudia, en el término municipal de Tarifa (Cádiz), que tiene

como objetivo contribuir al mejor conocimiento de una de las zonas

menos estudiadas del yacimiento, desde la vía romana del decumanus

maximus hasta la playa. Este proyecto se realiza en colaboración con

el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH) y el propio

Conjunto Arqueológico. 

   Otra de las líneas de trabajo del CAS es la investigación sobre el

perfeccionamiento de métodos, técnicas y herramientas aplicadas a la

intervención arqueológica subacuática, en colaboración con la

Facultad de Ciencias del Mar de la Universidad de Cádiz, así como sus

continuas campañas de concienciación sobre la importancia y

fragilidad del patrimonio sumergido al objeto de evitar los expolios.