El Juzgado de lo Penal 3 de Granada juzgará mañana el pastor de Capileria (Granada) para quien el fiscal pide dos años y tres meses de prisión por haber arrancado 190 gramos de manzanilla de Sierra Nevada, una especie endémica en peligro de extinción.
En su escrito de conclusiones provisionales, el fiscal considera
al pastor autor de un delito contra la flora y la fauna, y junto a
la petición de pena -que según fuentes de la fiscalía será
modificada a la baja- reclama 250.000 pesetas de indemnización para
la Consejería de Medio Ambiente.
El fiscal, cuya acusación causó gran extrañeza entre los vecinos
de Capileria por tratarse de una práctica normal en los cortijos de
las Alpujarras, subraya el alto valor ecológico de la manzanilla de
Sierra Nevada (Artemisia Granatensis Boiss), incluida en el Catálogo
Andaluz de Flores Silvestres amenazadas de desaparición.
La acusación pública sostiene en su escrito que es "difícil"
valorar económicamente el daño cometido por el pastor al arrancar
esta planta "de alto valor ecológico", dado que no se comercializa
sino que se consume "en infusión de forma clandestina".
Por su parte, la defensa, que había solicitado la nulidad de las
actuaciones porque el pastor prestó declaración sin abogado,
considera desproporcionada la petición de condena del fiscal que
otorga un tratamiento judicial al acusado "de auténtico criminal".
En su declaración ante el juez instructor, el pastor aseguró que
desconocía la prohibición de arrancar manzanilla de la especie
"Artemisa Granatensis", añadió que la había cogido cuando conducía a
su ganado por la sierra para dársela a sus hijos en infusión, y que
en ningún caso pretendía comercializarla.
Miguel G.L. fue sorprendido por agentes de Medio Ambiente el 5 de
agosto de 1998 en el paraje conocido como "Los Raspones del Río
Seco", en el Parque Nacional de Sierra Nevada, cuando acababa de
arrancar 190 gramos de manzanilla "Artemisa Granatensis".