El claustro del antiguo monasterio de Sacramenia (Segovia) en North Miami Beach
El claustro del antiguo monasterio de Sacramenia (Segovia) en North Miami Beach - Manuel Trillo
Estados Unidos

El monasterio medieval segoviano que fue trasplantado piedra a piedra a Miami

El claustro, la sala capitular y el refectorio es hoy una atracción turística más del sur de Florida

MiamiActualizado:

De no ser por las palmeras del entorno y el pegajoso calor del ambiente, nada haría pensar que el claustro del « Ancient Spanish Monastery», cuyos orígenes se remontan a hace casi nueve siglos, se encuentra a las afueras de la jovencísima ciudad de Miami, fundada en 1896. Sus muros y arcos de medio punto y apuntados, propios de la transición del románico al gótico, hablan de una época muy anterior al descubrimiento de América por Cristóbal Colón en 1492 y a la llegada de Juan Ponce de León a las costas de Florida en 1513. ¿Cómo llegó el monasterio hasta este lugar exótico rincón de Norteamérica, entonces? Su historia ha pasado por múltiples avatares.

El claustro medieval, junto con el refectorio y la sala capitular, era parte del monasterio cisterciense de Nuestra Señora Reina de los Ángeles, situado en la localidad segoviana de Sacramenia, que se empezó a construir en el año 1133 y quedó completado ocho años después, en 1141. Tras la canonización en 1174 de San Bernardo de Claraval, se rebautizó en honor de este influyente santo francés. Durante casi siete siglos, el cenobio estuvo habitado por monjes cistercienses, hasta que en el siglo XIX, con la desamortización de Mendizábal, fue vendido y convertido en almacén, granero y establo.

Estatua de Alfonso VIII
Estatua de Alfonso VIII - M. Trillo

Ya en el siglo XX, un hecho decisivo daría paso a la nueva etapa americana del viejo monasterio. William Randolph Hearst, el gran magnate de la prensa estadounidense que inspiró «Ciudadano Kane» a Orson Welles, se fijó en él y adquirió el claustro, el refectorio y la sala capitular con intención de llevárselo a una de sus mansiones en California. Para ello se desmontaron piedra a piedra sus muros, arcos, estatuas… Cada pieza de la flamante adquisición de Hearst fue empaquetada en un total de 11.000 cajas de madera acolchadas con heno y numeradas para su posterior identificación. A continuación, fueron transportadas por barco a través del Atlántico hasta Estados Unidos.

Pero una vez allí, debido a la epidemia de fiebre aftosa que estaba azotando España, el Departamento de Agricultura norteamericano decidió abrir las cajas y quemar el contenido para evitar que el virus se pudiera propagar, desordenando las piedras que tan cuidadosamente habían sido organizadas.

Entre tanto, los problemas financieros de Hearst llevaron a desprenderse de su capricho español y venderlo en una subasta. Sin embargo, las piedras del desmantelado monasterio permanecieron arrumbadas en un almacén de Brooklyn (Nueva York) durante 26 años.

Instalación en Florida

Fue en 1953, un año después de la muerte de Hearst, cuando dos emprendedores volvieron sus ojos hacia las miles de olvidadas piezas del antiguo monasterio y las compraron para crear una nueva atracción turística en la floreciente Miami. La complejidad de la reconstrucción hizo que se invirtieran en la operación 19 meses y lo que hoy equivaldría a 20 millones de dólares. Se trataba de recomponer «el mayor rompecabezas de la historia», tal como señaló entonces la revista «Time».

En 1964, el coronel Robert Pentland Jr., un multimillonario filántropo, compró el antiguo claustro y se lo brindó como obsequio a la diócesis episcopal de Florida.

Aspecto exterior del «Ancient Spanish Monastery»
Aspecto exterior del «Ancient Spanish Monastery» - M. Trillo

Ubicado en el municipio de North Miami Beach, unos 25 kilómetros al norte del centro de Miami, el «Ancient Spanish Monastery» es hoy día una de las atracciones más pintorescas en un condado marcado por el hedonista turismo de playa y lujo. Se puede visitar por diez dólares la entrada (cinco para estudiantes y mayores) y conserva su función religiosa, con misas en inglés y español. Pero, además, es un codiciado marco para la celebración de bodas, cumpleaños y recepciones sociales de diverso tipo. Además, se alquila para acoger sesiones de fotos, grabaciones de videoclips e incluso escenas de películas de Hollywood, como la actuación de música y baile que protagonizó Catherine Zeta Jones en «La era del rock» (2012).

Los visitantes del antiguo monasterio no pueden ocultar su sorpresa al descubrir este impresionante monumento español trasplantado al sur de Florida. «Nunca antes habíamos visto algo así», confesaba Hal Aoki mientras paseaba una tarde con su esposa Yukari por el recinto. La mujer reconocía, algo desconcertada, que no tenía claro si se trataba de un edificio de origen español o italiano.

Una estatua del siglo XII, decapitada

Un suceso en 2016 puso en evidencia la falta de seguridad existente en el edificio, pese a tratarse de una auténtica joya de la Edad Media. Un hombre que años antes solía acudir al monasterio a recibir comida para personas con pocos recursos y que al parecer sufría problemas mentales, entró en el recinto saltando una valla, accedió al claustro y decapitó con una barra una estatua de Alfonso VII del siglo XII. Este rey de León y de Castilla era quien reinaba en la época en que se fundó el monasterio en Segovia e introdujo la orden del císter en esos reinos. Además, en el claustro se conserva también una escultura de Alfonso VIII.

Pocos días después de aquel episodio, el mismo hombre regresó al monasterio e irrumpió en la capilla mientras se celebraba una misa. Comenzó a amenazar con matar al sacerdote que oficiaba la eucaristía y a los asistentes, que salieron huyendo aterrorizados, con el recuerdo aún reciente de la matanza que unos días antes se había producido en una discoteca gay de Orlando, a menos de 400 kilómetros de allí, en la que un hombre había matado a medio centenar de personas.

Escudo expuesto en el recinto
Escudo expuesto en el recinto - M. Trillo

Carolina, una portavoz del monasterio, reconoció entonces que las instalaciones carecían de alarma ni de otro tipo de vigilancia, si bien aseguraba que en los 16 años que llevaba trabajando allí nunca había habido problemas y que era un lugar «muy seguro y bonito». Se trata de «uno de los edificios más antiguos de Estados Unidos» y del «único rinconcito original de Europa», destacaba Carolina, que ejercía además como coordinadora de bodas y encargada de la tienda de regalos.

El párroco, Gregory Mansfield, que se refiere al monasterio como «el tesoro de Sacramenia», reconoce la responsabilidad que tienen quienes administran esta parte del patrimonio español. En este sentido, cuando tuvieron lugar esos sucesos hace tres años, garantizó que se reforzarían las medidas de seguridad, contratando un segundo guardia de seguridad y actualizando las cámaras y el sistema de vigilancia. Así mismo, indicó que expertos del Museo Peabody de Harvard y del Metropolitan Museum of Art de Nueva York participarían en la restauración de la estatua mutilada. Como destacaba el padre Mansfield, se trata de «uno de los edificios más antiguos de Estados Unidos» y del «único rinconcito original de Europa».