Aeropuerto de Barajas, Madrid, Abril de 1968
Aeropuerto de Barajas, Madrid, Abril de 1968

Azafatas, guapas y solteras. Así ha cambiado el transporte aéreo en los últimos 50 años

El precio de los billetes, los controles de seguridad y el tiempo de vuelo son algunos de los aspectos que más han variado en este medio siglo

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En pleno siglo XXI, nadie duda de que el avión es el medio de transporte más rápido y seguro del mundo. Pero mucho ha llovido desde los primeros viajes. Desde la publicidad al precio pasando por las medidas de seguridad, la empresa skycop se ha aventurado a trazar un recorrido por estos años de historia de la aviación comercial.

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Una publicidad diferente

Los años 50 y 60 son considerados La Edad de Oro de los viajes en avión. Los anuncios de hoy en día se centran en la accesibilidad, la inclusión y la rendición de cuentas, mientras que en los años 50 y 60 la publicidad era totalmente distinta centrando su foco en el lujo, la comodidad y las aventuras que se vivían en un periodo de tiempo corto. Los lemas eran: «Vuela con lujos más allá de las comparaciones», de Air France; «La Señora Sullivan tardó 27 años en llevar a su marido a Hawai. Un avión de United lo hizo en una tarde», de United Airlines; «Los viajeros lo llaman (y tú también lo harás): El avión más cómodo del mundo», de Douglas. Todos hablaban sobre el glamour de viajar.

Los pasajeros no tenían muchas opciones para escoger su vuelo y comprarlo. Tenían que llamar directamente a las aerolíneas o ponerse en contacto con las agencias de viajes en persona, por teléfono o correo postal. Ahora, gracias a la magia de internet, los billetes están solo a unos clics y sin perder mucho tiempo, pudiendo elegir los operadores y precios.

El precio de los billetes

Otro punto importante son los precios de los vuelos. En las últimas décadas lo precios bajaron un 40% desde aquella Edad de Oro. En los 50 y 60 solamente las personas con alto poder adquisitivo podían viajar, y hoy, debido al aumento de popularidad de las aerolíneas de bajo coste, las personas con un estatus económico más bajo pueden permitirse volar. Por ejemplo, en Trans World Airlines (más comúnmente llamada TWA) ofrecían vuelos desde Nueva York a Roma por 360 dólares cuando, en aquellos años, el ingreso anual medio por persona era unos 4.000 dólares, lo que significa que un vuelo a Italia era el 10% de su salario anual. Si lo trasladamos al valor del dinero actual -teniendo en cuenta la inflación- ese mismo vuelo tendría un coste de 3.046 dólares. Cierto es también que entonces existían cargos adicionales como tarifa de equipaje o una tarifa para tener un asiento con más espacio, o la de ida y vuelta en el mismo día, y todo esto suma. Un vuelo desde Nueva York hasta Roma puede costar más o menos 346 dólares en este momento, aunque siempre se puede elegir un vuelo de lujo por 3.000 dólares.

Controles de seguridad

Embarcar era coser y cantar, ya que los controles de seguridad en los aeropuertos empezaron en 1973. Llegar, entregar el billete y recibir la tarjeta de embarque no requerían ni una identificación. En la actualidad puede llevar hasta una hora solamente cruzar todos los controles.

Solo azafatas, guapas y solteras

Hoy, cuando llegas al avión, se encuentran las azafatas y azafatos para ayudarte en todo lo que necesitas durante el vuelo y explicarte el protocolo de seguridad. 50 años antes solamente las mujeres podían ser azafatas y cumplir con una serie de requisitos: tenían que ser jóvenes, guapas, encantadoras y solteras para poder realizar este trabajo. Muchas aerolíneas tenían una regla de retiro obligatorio donde las azafatas no podían seguir trabajando a partir de los 32 años y donde también significaba la jubilación. Las azafatas tenían que colgar abrigos, repartir revistas, servir comidas y tener agradables charlas con los pasajeros.

Bares y pianos a bordo

Volar durante la Edad de Oro era símbolo de riqueza, debido a que el transporte aéreo fue visto como un medio de transporte lujoso y aventurero con comodidades que serían inimaginables hoy en día: bares, mesas e incluso pianos estaban a bordo para ofrecer la mejor experiencia. Y aunque ahora la falta de espacio para las piernas es una constante queja, hace 50 años, había mucho espacio no solo para sentarse cómodamente, sino también para caminar o incluso bailar.

Comida en vajilla de porcelana

La comida en los aviones es también muy diferente. Ahora los pasajeros pueden disfrutar un bocadillo de cortesía, pero en aquel entonces comer en las nubes formada parte de la experiencia y las comidas se servían en vajilla de porcelana y con cubertería, donde ensaladas, carnes e incluso langosta eran algunas de las comidas que se servían durante los vuelos.

En realidad, beber durante los vuelos era extremadamente común ya que no había muchas otras cosas que hacer a bordo. Sí, algunas personas aprovechaban para leer libros, escribir postales o jugar al ajedrez, pero muchos preferían tener una fiesta llena de alcohol durante sus vuelos. Hoy en día, los aviones cuentan con dispositivos electrónicos de entretenimiento a lo largo del vuelo con innumerables horas de películas, música y juegos. Los aviones en los años 50 y 60 tenían reglas bastante flexibles en relación al tabaco, por ejemplo. En realidad solo había una regla al respecto: no fumar antes del despegue. Las aerolíneas prohibieron fumar en las aeronaves a finales de 1990, por lo que fumar en aviones aún no es un pasado tan lejano.

Diferencias en la seguridad

Aunque viajar en los años 50 y 60 pareciese más divertido gracias al glamour y las actividades no todo era tan bonito. No era nada seguro aterrizar con la niebla, se producían colisiones con frecuencia y los motores solían caer de los aviones. Sucedía tan a menudo que estos hechos ni siquiera se asumían como accidentes siempre y cuando se pudiera aterrizar de forma segura gracias a otro motor.

En el presente, la mayoría de las veces, las turbulencias suponen un pequeño susto para los pasajeros, pero en ese momento podría costarte la vida. Los aviones tenían techos de cabina más bajos y los cinturones de seguridad tenían peor calidad, por lo que con las turbulencias algún viajero podía sufrir daños. Otro de los peligros: los separadores de cristal entre la primera clase y la clase turista. Mientras que entonces se consideraba como algo lujoso, una turbulencia podía romperlos en mil pedazos.

... y el tiempo de vuelo

El viaje en avión en los años 50 y 60 también era bastante lento. Según el cronograma de vuelo de Aer Lingus de 1952, un vuelo de Dublín a Londres era de 3 horas y de Dublín a París de 4 horas y 25 minutos. Hoy los mismos vuelos con las mismas aerolíneas no sobrepasarían 1 hora y 35 minutos y una 1 y 45 minutos respectivamente.