Dabiz Munoz recogió el premio en 2008
Dabiz Munoz recogió el premio en 2008
Madrid Fusión

Los cocineros «revelación» son hoy referentes de la cocina

Los ganadores del título otorgado en Reale Seguros Madrid Fusión triunfan en los fogones

ANA VERÓNICA GARCÍA
Actualizado:

Dieciseis ediciones después de que Reale Seguros Madrid Fusión iniciase su andadura, este evento se ha convertido en una pasarela hacia el éxito para quienes se se alzan con el título de Cocinero Revelación. Nueve de los quince chefs que han obtenido el galardón han acabado cosiendo en su chaquetilla alguna estrella Michelin, la más alta distinción en el mundo gastronómico. Y algunos de estos nueve chefs descubiertos en el congreso de gastronomía más importante de España y referente mundial lo han conseguido hasta en dos o tres ocasiones, como es el caso del ahora conocido como Dabiz Muñoz con su restaurante DiverXO en Madrid, siempre innovador y vanguardista.

Cuando Muñoz era un jovencísimo -y rompedor- cocinero sorprendía a todos con sus creaciones y en 2008, apenas un año después de la apertura de su propio restaurante, se llevaba el título de Cocinero Revelación. Desde entonces le han llovido los galardones y los reconocimientos, pero el mejor es, según sus palabras, «tener siempre la sala llena». Tan sólo dos años después, DiverXO ganaba su primera estrella Michelin, en estos momentos ya tiene tres y se ha lanzado a la conquista de Londres donde en 2017 abría su apuesta más radical, el restaurante StreetXo, en la mejor zona de la capital británica.

El primero en entrar en este salón de la fama gastronómica fue Carmelo Bosque. Con él empezó todo. Corría el año 2003 y era el chef del restaurante La Granada, en Zaragoza. Hoy se ha convertido en uno de los referentes de la cocina aragonesa, gracias al conocimiento que tiene de los productos de su territorio, algunos de los cuales ha rescatado y dado a conocer en otros territorios gastronómicos. En 2011 ganaba una estrella Michelin.

Desde su mágico rincón a las afueras de Pamplona y convertido en símbolo de la nueva cocina navarra, David Yárnoz, Cocinero Revelación en 2004, juega con productos de proximidad para elaborar una cocina creativa en la que deja de manifiesto su habilidad para lograr nuevas armonías, lo que le valió una estrella Michelin en 2015.

Aunque no todo se mide en estrellas, de las que cualquiera de los quince Cocineros Revelación podría ser digno merecedor. Aún sin ellas, el éxito de Íñigo Lavado, ganador en 2005 con el restaurante Kukuarri triunfa con su propio proyecto, Singular Food, gracias al espaldarazo del premio. Como él mismo ha confesado, le ha servido para «darle la credibilidad personal necesaria».

Es indudable el impulso que supuso para Ricard Camarena el título, que logró cuando trabajaba en Arrop, un restaurante en el que interpretaba en clave moderna los sabores valencianos. En la actualidad está al mando de los fogones de Ricard Camarena Restaurant y otros negocios más informales, como Canalla Bistró y Central Bar, en el bar del Mercat Central de Valencia, y borda ya una estrella en su chaqueta.

A Vicente Patiño, que se alzó con el título en 2007 con el restaurante Sal de Mar de Denia, le dio el espaldarazo necesario para seguir adelante para poner en marcha su proyecto, Saití, un local informal en el que Patiño recupera platos de la cocina tradicional valenciana.

Varios años antes de su #revolucionverde, Rodrigo de la Calle ganaba el premio Cocinero Revelación en 2009, lo que le sirvió para crear el universo que denominó Gastrobotánica, poner una estrella Michelin en su chaqueta en 2016 y seguir desarrollando su cocina vegetal con alma en su propio restaurante El Invernadero en la sierra de Madrid.

En 2010 Jaime Tejedor, al chef del restaurante Libentia (Barcelona), se convertía en el Cocinero Revelación. Años después acababa en Londres practicando su cocina urbana y creativa.

La lista sigue con nombres como Óscar Calleja, que ponía su nombre en el palmarés en 2011 cuando estaba al frente del restaurante Annua de San Vicente de la Barquera (Cantabria), a cuya cocina dio un nuevo rumbo, convirtiéndola en un referente de los sabores cántabros más innovadores. Los riesgos asumidos le llevaron a ganar su primera estrella Michelin un año después del galardón y sumar la segunda en 2016, lo que sitúa a Annua a la altura de los restaurantes más importantes de la actualidad.

En 2012 Jesús Segura, un joven cocinero de Barcelona afincado en Cuenca, obtuvo una estrella en el desaparecido Ars Natura tan sólo unos meses después de ser coronado como Cocinero Revelación en Madrid.

Iago Castrillón ganó el premio en 2013 cuando estaba al frente del restaurante Acio (Santiago de Compostela), aunque este discípulo de Ricard Camarena y de otros grandes cocineros, emigró a Valencia, ciudad en la que inauguró su restaurante Dos Estaciones, donde ofrece platos que evocan sabores tradicionales repletos de detalles creativos.

Daniel Ochoa y Luis Moreno con Montia (San Lorenzo de El Escorial) fueron los ganadores en 2014 y Diego Gallegos del Restaurante Sollo (Fuengirola) en 2015 figuran también en el firmamento de cocineros con estrella a los que el congreso gastronómico madrileño lanzó a la fama e impulsó su exposición mediática, su imagen y su negocio.

Jesús Moral, último ganador del concurso el año pasado, entremezcla conceptos de la alta cocina clásica con recetas populares jienenses en la Taberna de Miguel (Bailén) donde ejecuta una cocina, ligera, limpia y muy sabrosa.