Los diez destinos más baratos (y bonitos) de Europa

Un recorrido por las ciudades de Europa más económicas a los que viajar

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  1. Mostar (Bosnia y Herzegovina)

    Visitar grandes ciudades, descubrir destinos con encanto o dejarse sorprender por lugares cargados de historia no tiene porque ser caro. El buscador de precios de hoteles Trivago.es ha publicado el ranking de los destinos del mundo más recomendables para viajar en 2017. Estos son los diez destinos europeos con mejor relación calidad-precio.

    Mostar (Bosnia y Herzegovina)

    La ciudad de Mostar, a orillas del río Neretva, es uno de los destinos turísticos más importantes de Bosnia-Herzegovina y su casco antiguo es la parte más visitada. Recibe el nombre por su famoso puente, el Stari Most y por los guardianes que cobraban el pasaje llamados mostari. Miles de turistas pasean todos los años por su puente -destruido durante la guerra de Bosnia, en 1993 y reconstruido tras la finalización del conflicto- y por las estrechas calles medievales con decenas de pequeñas tiendas de artesanía.

    Merece especial interés la Casa Muslibegovic, de más de tres siglos de antigüedad, considerada por los expertos la casa más hermosa del período otomano en los Balcanes así como la Mezquita Karadozbegova, Monumento Nacional de Bosnia y el más representativo de la arquitectura otomana residencial. Tampoco se puede dejar de visitar la Mezquita Koski Mehmed Pasha, construida en 1618 y también ubicada en el casco antiguo.

  2. Novi Sad (Serbia)

    Novi Sad es una ciudad situada en el norte de Serbia, a orillas del río Danubio. El centro neurálgico es la plaza de la Libertad o Trg. Slovode, donde el turista descubrirá el Ayuntamiento y la Catedral católica que destaca por su alta aguja. En esta emblemática plaza también están los edificios del Banco de la Voivodina o el Hotel Voivodina y en el centro de la plaza, la estatua del que fuera alcalde Svetozar Miletic.

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    Desde la Plaza de la Libertad se abren cinco calles adoquinadas y peatones donde el turista puede disfrutar de un tranquilo paseo mientras descubre palacios, como el del Obispo, iglesias como la de San Jorge, la catedral ortodoxa de Novi Sad, tiendas típicas o terrazas que brindan la oportunidad de disfrutar de la gastronomía típica de la ciudad.

  3. Veliko Tarnovo (Bulgaria)

    Veliko Tárnovo es el centro cultural del norte de Bulgaria. Situado 250 km de Sofía y a orillas del río Yantra la ciudad fue fundada por los tracios y en la época de mayor esplendor del Imperio Búlgaro en la alta edad media fue la capital del país.

    El monumento más importante de Veliko Tarnovo es la fortaleza medieval de Tsarevets, situada en el pico que lleva el mismo nombre, y rodeado en tres de sus lados por el río Yantra. Además de sus colinas históricas, Veliko Tarnovo es famoso por sus numerosas iglesias ortodoxas. Una de las iglesias medievales más emblemáticas es la Iglesia de los Cuarenta Mártires, construida para conmemorar la victoria del zar Ivan Asen II (1218 - 1241) sobre el déspota epiro Teodor Comnin (1180 - 1273). En la iglesia están enterrados los zares búlgaros Kaloyan (1168 - 1207), Ivan Asen II, y muchos otros miembros de la familia real y la aristocracia búlgara. La Iglesia Ortodoxa conserva algunos de los monumentos epigráficos búlgaros más importantes: las columnas de Omurtag, Asen y Granichna, que pertenecen a la fortaleza del reinado de khan Krum (755 - 814).

  4. Suzdal (Rusia)

    La ciudad rusa de Súzdal, a orillas del río Kámenka, es la más famosa y mejor conservada de todas las ciudades del Anillo de Oro.

    Destaca la catedral del Nacimiento de la Virgen, del siglo XI, con sus cúpulas azules decoradas con oro. Llama la atención otras 33 iglesias de Suzdal igual que el monasterio fortaleza de San Eutimio fundado en el siglo XIV. También merece una visita el museo de Arquitectura de Madera, una reconstrucción de un pueblo tradicional: casas, molinos, graneros, iglesias de madera oscura.

    La ciudad forma parte del lugar Patrimonio de la Humanidad «Monumentos Blancos de Vladímir y Súzdal», declarado así por la Unesco en 1992.

  5. Lviv (Ucrania)

    Si hay un lugar no muy conocido pero que sin duda merece ser visitado ese es Lviv, uno de los principales centros culturales de Ucrania con edificios y monumentos de gran valor arquitectónico así como museos y oferta cultural que nada tiene que envidiar a ciudades más conocidas de Europa.

    Pasear por su casco antiguo es un placer por si mismo pero además el turista puede descubrir preciosos ejemplos de arquitectura religiosa, como la Catedral Católico-romana, la Catedral Armenia, la Iglesia de la Transfiguración y la Iglesia y el monasterio dominicanos.

    Otro de los lugares de imprescindible visita de Lviv es el cementerio Lychakiv, probablemente uno de los más hermosos de Europa del Este. El cementerio fue declarado monumento histórico en 1975.

  6. Eger (Hungría)

    Eger, en el norte de Hungría, es famoso por su castillo, baños termales, edificios históricos y sus vinos tintos y blancos.

    La ciudad, una de las urbes barrocas más hermosas de Europa, es un lugar mágico para pasear por sus calles y visitar edificios históricos como el Castillo de Eger, construido al principio del siglo XIII. Saliendo del castillo el turista puede subir al Minarete turco para una vista panorámica de la ciudad. La torre tiene aproximadamente 40 metros de altura, y fue construida en 1596 por los otomanes. Otra visita obligada es la basílica de San Juan Apostol, uno de los edificios religiosos más grandes del país.

    Los vinos de Eger tienen fama mundial y el mejor lugar para degustarlos es el Szépasszonyvölgy (valle de las mujeres hermosas). Los turistas pueden disfrutar de degustaciones de numerosa variedad de vinos del área en más que 45 bodegas.

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  7. Oradea (Rumanía)

    La ciudad rumana de Oradea es un punto de referencia del mundo universitario con un gran número de facultades y estudiantes del programa Erasmus que llegan de toda Europa.

    El urbanismo barroco que vemos hoy en día es herencia de la obra de Franz Anton Hillebrandt, que diseñó una nueva urbe con influencias barrocas en los edificios administrativos y privados a partir de mediados del XVIII.

    Destaca el palacio episcopal, el edificio barroco más grande del país; la catedral romano-católica, levantada en al segunda mitad del XVIII y la Ciudadela, espacio entorno al cual se formó Oradea, edificada en el siglo XI, y restructurada en el XVIII.

  8. Pécs (Hungría)

    Pécs es una de las cinco ciudades más grandes de Hungría y una de las más animadas gracias en parte a su vida universitaria. La urbe tiene la quinta Universidad más antigua de Europa fundada en 1367. El visitante puede recorrer la ciudad partiendo desde la Plaza de Széchenyi, centro de la ciudad. Entre los lugares de interés turístico destacan la Catedral, la Mezquita de Gazi Kasim Pasha y el Museo Arqueológico.

  9. Safranbolu (Turquía)

    Safranbolu, en Turquía, es una de esas ciudades que parecen detenidas en el tiempo. Sus casas con entramado de madera y sus típicas calles empedradas invitan al turista a pasear y degustar los dulces típicos en alguna de las muchas tiendas del centro de la ciudad donde se ubica el mercado.Además, la urbe y sus alrededores son conocidos por haber cultivado antiguamente azafrán y haber alcanzado bastante prosperidad con su comercio

    Debido a la cantidad de monumentos de la época del Imperio otomano la ciudad de Safranbolu recibió el título de Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde el año 1994.

  10. Sibiu (Rumanía)

    La ciudad de Sibiu, en Rumanía, sorprende al turista por sus fortificaciones medievales que han sido mantenidas en excelente estado y por ser una de las más importantes ciudades amuralladas del sureste de Europa no en vano el casco antiguo de la ciudad entró en 2004 a formar parte del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.El casco antiguo de Sibiu se extiende a lo largo de la ribera derecha del río Cibin. Se compone de la Ciudad Baja, con calles largas y bastante anchas para los estándares medievales y una arquitectura donde predominan las casas de dos plantas, con techos altos y portales que conducen a callejones interiores y la Ciudad Alta, donde tenían lugar la mayoría de las actividades económicas de la ciudad.El turista deberá visitar La Plaza Grande, punto central de Sibiu a partir del siglo XVI y una de las plazas más grandes de Transilvania. El Palacio Brukenthal, uno de los más importantes de los monumentos barrocos de Rumania, se encuentra en la esquina noroeste de esta plaza y la Plaza Pequeña entre otros edificios y construcciones que sin duda sorprenderán al turista.