En Sevilla, un menor de 17 años se encuentra ingresado en el hospital en estado grave tras recibir un disparo en la cabeza en medio de una reyerta con la que aparentemente no tenía nada que ver. Iba con su padre en el coche, circulando por el sevillano barrio de las Tres Mil Viviendas, y la bala atravesó el cristal. La Policía ha apostado varios agentes en la entrada del hospital Virgen del Rocío, donde se encuentra ingresado el menor; y también en el barrio de las Tres Mil Viviendas, donde se prevén trifulcas a raíz del suceso.

