Este lunes, el balance lo decía todo: 48 ayuntamientos inundados, desbordamientos de ríos y numerosos cortes en carreteras. Así ha sido el temporal de lluvia en Galicia durante este fin de semana. Este lunes nos da una tregua, pero con resaca. En la provincia de La Coruña, toda la atención se centra en el río Tambre; en Ponte Maceira sigue subiendo y baja con mucha fuerza. Los vecinos dicen que el problema está en un embalse próximo que se encuentra al 90 por ciento de su capacidad. Aunque, los propietarios de este restaurante aún no han evaluado las pérdidas, la crecida del río ya les ha pasado factura. En el municipio pontevedrés de Caldas las lluvias han obligado a este hombre a pasar la noche en vela limpiando su local. El agua alcanzó más de un metro de altura. En Ribadumia, la crecida de su río ha inundado, como ven, una zona infantil y este club de piragüismo. Son las consecuencias de un temporal que, de momento sólo mantiene alerta amarilla en el mar. En tierra remite y da un respiro a quienes estén disfrutando del puente en Galicia.

