Guadalupe Monterroso

Compartir

 

El precio de la vivienda sigue escalando en Sevilla y, aunque se trata de un crecimiento sostenido, los que aspiran a convertirse en propietarios se interesan de nuevo por la oferta de viviendas de protección oficial (VPO), que quedó estancada durante años. La caída del valor y los recortes de las ayudas para la adquisición de pisos protegidos los convirtió en una opción poco atractiva. Sin embargo, profesionales del sector insisten en la necesidad de este parque de inmuebles como solución al difícil acceso a la vivienda que tienen los jóvenes.

 

En Sevilla, una de las ciudades con mayor bolsa de vivienda pública de España, la reactivación de la oferta de VPO es notable. Así lo expone Felipe Castro, gerente de Emvisesa, empresa municipal de vivienda, suelo y equipamiento de Sevilla, que apuntó que «estamos ante un proceso de cambio en el que la vivienda vuelve a estar en la agenda política y los gobernantes vuelven a sentarse a tratar estos importantes temas».

 

SEVILLA. 7.2.19. tercer Desayuno Welcome Home. . FOTO: J.M.SERRANO. archsev.

 

Para estudiar desde todos los puntos de vista esta problemática, Castro junto con Juan Aguilera, gerente de Gaesco, y Ferran Font, director de estudios de pisos.com, se han sentado en la mesa redonda organizada en la Casa de ABC de Sevilla sobre los «Cambios en la ley hipotecaria, su efecto en la financiación y acceso de los jóvenes a la vivienda», un encuentro inscrito en la V edición de Welcome Home, el salón inmobiliario organizado por ABC y patrocinado por Banco Santander y Vía Célere.

 

Todos coindicen en el momento de fuerte despegue que está viviendo el sector, un crecimiento que definen como «sano y profesionalizado», pero no por ello indemne a la multitud de normas urbanísticas y a la lentitud burocrática que exasperan a promotores y profesionales y que lastran el desarrollo de nuevos proyectos en Sevilla, «sin tratar la falta de ayuda al sector privado», apuntó Aguilera.

 

La empresa pública de vivienda de Sevilla prevé promover 1.000 pisos de VPO, tanto en régimen de alquiler como en compra-venta, en cinco años. Pero, a pesar de este optimista futuro, la administración necesita la colaboración de la iniciativa privada, que lamenta la cantidad de restricciones que encuentra a la hora de poner en marcha proyectos que vayan a los sectores más necesitados de la sociedad.

 

SEVILLA. 7.2.19. tercer Desayuno Welcome Home. Ferran Font . FOTO: J.M.SERRANO. archsev.

En este sentido, el gerente de Gaesco, asociación que aglutina a promotores y constructores de la ciudad de Sevilla, insistía en la disposición de todas las empresas del sector inmobiliario a ayudar a la administración pública a solucionar la problemática de la vivienda «siempre que la iniciativa privada tenga las mismas condiciones que la pública y así se unan los esfuerzos».

 

El alquiler como solución

 

El abandono absoluto de años anteriores a la VPO dejó a los jóvenes en un marco de crisis sin parangón, ya que todas las administraciones, nacionales, autonómicas y locales, suprimieron todo tipo de ayudas a la vivienda y, en lo que antes se accedían a subvenciones o financiación para acceder a la entrada de una casa, ahora es necesario un ahorro del que los jóvenes no disponen.

 

«En estos momentos es muy difícil que un joven de menos de 35 años tenga un nivel adquisitivo suficiente como para poder comprar una vivienda», admitió Felipe Castro. Por esta razón, desde Emvisesa pone el acento en la oferta de inmuebles en alquiler y pide al sector privado más compromiso en este tema.

 

Por su lado, Ferran Font abordaba la importancia de la ubicación, otro de los temas importantes para los jóvenes a la hora de la emancipación. «El centro ha dejado de ser una opción. Ahora, como usuario, hay que buscar una alternativa a los barrios más demandados, ya que, en este tipo se localizaciones, llegan a ser más caros los alquileres que las propias hipotecas», consideró.

 

SEVILLA. 7.2.19. tercer Desayuno Welcome Home. Felipe Castro . FOTO: J.M.SERRANO. archsev.

 

 

Sin embargo, la demanda existe, «aunque no es solvente», apuntó Felipe Castro, pero con una nueva realidad. De este modo, Juan Aguilera recriminaba a los gobiernos, tanto central como regional, la «obligación por ley de ayudar a aquellos que no tienen recursos a acceder a un bien básico como es la vivienda».

 

En este sentido, Ferran Font puso como ejemplo a seguir la ciudad europea de Viena. «Entre el 60 y el 70% de las personas que viven en esta ciudad lo hacen en régimen de alquiler social», explicó. Los organismos gubernamentales vieneses dedican cada año 600 millones de euros en el parque de vivienda pública debido a la colaboración público-privada. «Esta es la dirección correcta en la que deben ir administración, empresas y sociedad», describió el experto.

 

Aunque todos los ponentes asumen que uno de los caminos correctos a recorrer era ése, Juan Aguilera expuso el poco compromiso con la vivienda social de esta época con respecto a las anteriores. Asimismo, recalcó que «es impensable tener que obligar a alguien a irse lejos de donde quiere vivir por falta de recursos».

 

Cambios en las reglas

 

Para los empresarios todo pasa por cambiar las reglas del juego y, así, poder entrar a formar parte de la ayuda necesaria tanto para sociedad como para administración. Poniendo el foco en la accesibilidad a la vivienda «habría que hacer una revisión de la normativa», entiende Aguilera. En este caso, también habría que informar a la población de manera detallada y extensa «para que las personas cuando hagan el mayor gasto de sus vidas tengan todo claro y les dé confianza y transparencia», añadía Ferran Font.

 

La rigidez normativa en cuanto al diseño y construcción de las VPO es otro de los temas tratados y en los que estaban de acuerdo los presentes. Toda la normativa que rodea esta cuestión parece estar obsoleta y, según los ponentes, conforma una pésima ayuda a la hora de hacer visible la solución a la accesibilidad que plantea el hecho de que Sevilla tenga grandes bolsas de viviendas sociales ya creadas.

 

SEVILLA. 7.2.19. tercer Desayuno Welcome Home. Juan Aguilera . FOTO: J.M.SERRANO. archsev.

Pese a que el sector inmobiliario está atravesando un buen momento, desde que en 2014 se iniciara la recuperación, hay amenazas burocráticas y sociales que mantienen en vilo a los profesionales cuando miran al mercado. La coyuntura legal, toda la parte legislativa y la política pueden afectar a la adquisición y accesibilidad de viviendas.

 

En este escenario hay que hablar de la nueva ley hipotecaria a la que los expertos miran de soslayo ya que viene en tiempo de descuento, con tres años de retraso y con la amenaza de una posible multa. Y aunque estas medidas se esperan que beneficien a los consumidores, también tiene el riesgo de un encarecimiento de las letras a pagar, otro de los aspectos «que pueden desestabilizar un año que se planteaba muy positivo para el mercado inmobiliario», lamentó Ferran Font.