Los padres y las hermanas de Domingo Expósito, ayer a las puertas del juzgado de Fuengirola
Los padres y las hermanas de Domingo Expósito, ayer a las puertas del juzgado de Fuengirola - J.J.M.
SUCESOS

«Mi nieta vive ahora con la mujer que mandó asesinar a su padre»

La familia de un fuengiroleño asesinado en Argentina se moviliza para conseguir la custodia de su nieta, que reside con su madre, condenada

MÁLAGAActualizado:

La familia de Domingo Expósito, malagueño asesinado en Argentina en 2014, quiere recuperar a África, la hija del difunto. Los abuelos paternos de la menor, que vive en Argentina, comenzaron ayer martes en los Juzgados de Fuengirola el proceso para pedir la custodia de la pequeña, de nueve años. La niña vive en la actualidad con su madre, Nadia Kessen, que está condenada a siete años de prisión por contratar a un sicario para matar a Domingo cuando iba a viajar a España con África. «Mi niña vive con la mujer que mandó asesinar a su padre», lamenta, en declaraciones a ABC, Josefa Moreno, madre de Domingo, que pide la custodia porque la menor «no está en un ambiente donde deba ser educada».

Domingo tenía la guardia y custodia de la niña en España desde 2010 y en Argentina en 2014 —año en el que murió—. En 2010, tras la ruptura de la pareja la madre se marchó a Argentina, su país natal, y se llevó a la pequeña, entonces con algo más de un año. En 2014, tras acabar los procesos de custodia en ambos países, Domingo Expósito, que era natural de Fuengirola, pero se encontraba en Argentina para estar con su hija, decidió viajar con la niña a la localidad malagueña para estar con su familia.

El viaje debía producirse el 30 de junio de ese mismo año, pero cinco días antes fue asesinado. Recibió cinco disparos en la cabeza de un encapuchado que lo asaltó después de aparcar el coche en el barrio «13 de diciembre» de Comodoro Rivadavia, al sur de Argentina. Lo mató con 31 años delante de la que era su pareja entonces, Carolina Gayá, y el hijo de ésta de cuatro años.

Los indicios apuntaron a su exnovia, que fue arrestada 16 meses después, cuando bajaba en Comodoro Rivadavia de un avión procedente de Buenos Aires. Aunque negara los hechos, a Nadia se le condenó el año pasado a siete años de cárcel por instigar al asesinato de Domingo.

«Mis padres estuvieron en Argentina durante el juicio. Estuvieron dos meses, pero sólo vieron a África ocho días», explica Yolanda Expósito, tía de la menor. En el proceso, al sicario Sergio Solís le cayeron 17 años de prisión al ser el autor material de la muerte. «Era la pareja de la madre de mi nieta», apunta Josefa Moreno, que pide traer a África junto con su marido, Domingo Expósito (padre), porque «es lo único que queda de mi hijo y la niña es clavadita a su padre». Son los abuelos paternos los que piden ahora la custodia de la menor.

La mujer está con su hija en arresto domiciliario. Si le quitan a la niña, tendrá que ingresar en la cárcel

Este proceso es la llave para que Nadia Kessen pague por lo que hizo casi cuatro años después del suceso. En la actualidad la mujer se encuentra en arresto domiciliario. No ha ingresado en la cárcel. «El tribunal estimó que la niña ya había perdido a su padre y que, si ella ingresaba en prisión, sequedaría huérfan.

Por eso, la niña vive con su madre en Argentina», remarca Carmen Expósito, otra de las tías de la menor. «La sentencia está recurrida, cuando sea ratificada por la Corte Suprema Argentina deberá entrar en la cárcel», matiza Manuel Huertas, abogado de la familia. Mientras tanto, la custodia debe volver a decidirse en España.

De no ser concedida a los abuelos la custodia de África, la familia lo seguirá intentando por otras vías. La pedirían entonces sus tías «porque es la clave para que se haga Justicia», subraya Carmen. Si la niña viajara a España para vivir con sus abuelos, Nadia Kessen estaría obligada a entrar en prisión y a cumplir la pena que se le impuso por ordenar el asesinato de Domingo, pero habría más. También se podría pedir la extradición de la madre para que responda por una serie de supuestos delitos que también tendría pendientes en España, tras la fuga con la menor.

Y es que al marcharse en 2010, la familia denunció el secuestro de África por parte de su madre, causa que sigue abierta y que debe ser juzgada en España. El ingreso en prisión de Nadia haría que se abriera la puerta para que también respondiera por estos supuestos delitos. En España hay dos procesos abiertos. Uno es el de custodia que comienza ahora, pero también hay otro pendiente por secuestro internacional de menores, impago de la manutención de la menor e incumplimiento de las resoluciones judiciales», señala Manuel Huertas, que alberga esperanzas de que todo se resuelva a favor de la familia de Domingo.