PSOE

Susana Díaz y Pedro Sánchez confirman su pacto de no agresión

La lideresa andaluza busca tener las manos libres en Andalucía y a cambio le ofrece «apoyo» y «colaboración» al nuevo secretario federal

Susana Díaz, el viernes en el Hospital de Valme de Sevilla a donde realizó una visita institucional
Susana Díaz, el viernes en el Hospital de Valme de Sevilla a donde realizó una visita institucional - VANESA GÓMEZ
STELLA BENOT Sevilla - Actualizado: Guardado en: Andalucía

Ha sido sólo una llamada de teléfono de breves minutos pero tendrá importantes consecuencias en la recomposición del PSOE... si ambos líderes cumplen lo que se dijeron de palabra.

Susana Díaz y Pedro Sánchez hablaron el pasado viernes por primera vez desde la noche del 21 de mayo cuando se celebraron las primarias y la presidenta andaluza llamó por teléfono a Sánchez para felicitarlo por su victoria. No habían tenido ningún contacto directo desde entonces pero los puentes habían comenzado a tenderse. Díaz había dicho públicamente que le daba todo su apoyo y el secretario federal movía ficha el pasado lunes en el Comité Director del PSOE andaluz, el máximo órgano entre congresos. Su hombre fuerte en Andalucía, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, le trasladaba un mensaje de tranquilidad: su liderazgo en la Junta de Andalucía es indiscutible, y todo el partido tiene que estar detrás de ella. Iba incluso a más, poniéndose a su disposición para lo que estimase necesario.

Es una suerte de pacto de no agresión. Susana Díaz quiere tener las manos libres

La breve «y cordial» conversación del viernes entre Díaz y Sánchez confirmaba este acuerdo de paz pero las dos partes saben que incluye unas condiciones que exigen cumplimiento mutuo. Es una suerte de pacto de no agresión. Susana Díaz quiere tener las manos libres para trabajar con el partido y el Gobierno en Andalucía. No quiere injerencias de Ferraz ni sanchistas en sus órganos de poder. A cambio está dispuesta a dar lo mismo: total libertad de maniobra para su nuevo secretario federal, al que no va a exigir siquiera la cuota andaluza que han tenido todas las ejecutivas del PSOE. Pedro Sánchez elegirá a quienes considere oportuno para su órgano de gobierno del partido y los socialistas andaluces lo apoyarán.

Respeto

Las dos partes confirmaban a ABC la buena disposición al diálogo y al entendimiento aunque la palabra clave era respeto. Susana Díaz pidió a Sánchez «respeto a los territorios» y el líder socialista le trasladó su «respeto al Gobierno y al socialismo andaluz como concepto». Un mensaje un tanto críptico y que deja abiertas muchas posibilidades porque lo cierto que es ninguno de los dos las tiene todas consigo.

Sin embargo, el PSOE andaluz está ahora centrado en sus cuitas internas y quiere demostrar su buena disponibilidad. Susana Díaz es una nueva lideresa y quiere desterrar esa imagen dura y agresiva que se ha dado de ella —personas cercanas a la presidenta consideran que «se le ha hecho un traje injusto»—. Así, los socialistas andaluces no van a dar ningún tipo de ruido en el Congreso Federal del 17 y 18 de junio en Madrid. La consigna es que los 255 delegados andaluces (más exactamente los 185 que son de Susana Díaz) van a tratar de pasar totalmente desapercibidos, sin levantar la voz ni en las ponencias ni en los debates. Yeso que hay discrepancias en los nuevos estatutos del partido y en cómo se deben regular los procesos internos, empezando por las primarias.

A cambio, claro está, de reciprocidad en el Congreso Regional que tendrá lugar el último fin de semana de julio. Según ha podido saber ABC, la dirección federal del PSOE no ha tomado ninguna decisión sobre si presentar un candidato alternativo a Susana Díaz para dirigir el partido en Andalucía aunque todo parece indicar que no lo harán.

Pero la posibilidad no está del todo cerrada. Es el portillo que los dirigentes federales del PSOE se guardan en caso de que haya conflicto con los andaluces en el proceso de entronización de Pedro Sánchez contra el que ya se han levantado algunas voces críticas. Pero han sido rápidamente acalladas. No dejan de ser opiniones personales, el PSOE andaluz va a colaborar y a «arrimar el hombro».

Conservar la Junta

Susana Díaz guarda otra carta a su favor. Sabe que sigue siendo la lideresa socialista con más poder institucional de España y que el peso de Andalucía y del PSOE andaluz sigue siendo mucho más que relevante. No sólo por que sean más del 26% del total del partido sino porque Andalucía es imprescindible para ganar unas elecciones generales en España.

Así, en la conversación de ayer la presidenta andaluza se lo recordó a Pedro Sánchez: «la mejor manera de ayudar al PSOE es ganando en Andalucía». Otro dardo más en pos de su autonomía.

El secretario federal tampoco da puntada sin hilo. Pedro Sánchez lleva varios días manteniendo conversaciones con los barones que se pusieron en contra de su candidatura. Ya se ha reunido con Fernández Vara (con quien incluso ha almorzado), y ha hablado con Javier Fernández (Extremadura) además de Ximo Puig (Valencia), García Page (Extremadura) y Javier Lambán (Aragón) pero ha dejado su conversación con Susana Díaz para la última tanda de conversaciones. Ha hablado con ella el mismo día que con los barones del País Vasco, Castilla-León y Ceuta. Todo un símbolo.

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