Retrato diplomático de Inocencio Arias en el Aula de Cultura de ABC
El diplomático y escritor Inocencio Arias fue ayer protagonista de una nueva sesión del Aula de Cultura de ABC âque patrocinan la Real Maestranza de CaballerÃa y el Banco Sabadellâ en un multitudinario acto que se celebró en el hotel Alfonso XIII. Y como la ocasión lo merecÃa, éste presentó su nuevo libro, «Los presidentes y la diplomacia. Me acosté con Suárez y me desperté con Zapatero» (Plaza&Janés), en donde rinde cuentas con los cinco jefes de Gobierno con los que ha trabajado durante las cuatro décadas de democracia. En su presentación, el director del Aula de Cultura de ABC, Francisco Robles, confesó que Inocencio Arias «analiza de forma rigurosa y con fino sentido de la ironÃa los cuarenta años de democracia en España». A continuación tomó la palabra el exdiplomático, quien comenzó su intervención recordando su etapa con Suárez: «No tuvo tiempo para concentrarse en la polÃtica exterior porque estuvo más centrado en traer la democracia a España, siendo el principal inspirador por encima del Rey». De éste relató los escollos que se encontró con el presidente francés Giscard dâEstaing, «que fue un obstáculo en la lucha contra ETA por una actitud paternalista hacia el terrorismo y que se opuso también a nuestra entrada en el Mercado Común».
Asimismo, definió al creador de la UCD como un «visionario», al ser el primer dirigente occidental en recibir a Arafat o por su viaje a Cuba. De Calvo Sotelo, Inocencio Arias destacó su tesón en meter a España en la OTAN, pese a tener en contra a la opinión pública española: «El español es por lo general muy antiamericano y es fácil convencerlo cuando estos hacen una guerra». Los años de Felipe González fueron claves para el desarrollo de la joven diplomacia española. Del exdirigente socialista Arias reconoció que «fue el que más mano izquierda tuvo en polÃtica externa, además de tener un sentido del Estado y saber anudar relaciones internacionales con dirigentes importantes como Helmut Kohl, que fue clave para que entráramos en el Mercado Común».
También confesó que González supo recular ante su primigenia postura anti OTAN: «Supo rebobinar con inteligencia y reconoció que metió la pata con lo del referéndum». El sambenito de Irak Llegados a este punto, Inocencio Arias se centró en José MarÃa Aznar, que «fue estúpidamente demonizado», sobre todo cuando el Gobierno español apoyó la guerra de Irak. «Pero España defendió polÃticamente esta guerra ». En cuanto al tema de las armas de destrucción masiva, el diplomático aclaró que «el inspector general de la ONU que fue enviado allà nunca se pronunció sobre estas armas, lo que dijo es que hubiera necesitado más tiempo para ver si existÃan o no». Además, definió a Aznar como un «duro y ágil negociador, que tuvo fama de ser una persona que cumplÃa la palabra, y eso vale mucho en la escena internacional ».
Finalizó este recorrido de cuatro décadas de diplomacia con Zapatero: «Era el menos preparado de los cinco en polÃtica exterior». Además de recordar la famosa anécdota de la cena organizada en el Waldorf Astoria de Nueva York, a la que no asistió, dejando desatendidas a cientos de personas. enumeró otros «pecados» como retirar las tropas de Irak «insinuando que en Afganistán estaban legalmente y en Irak no cuando la ONU se pronunció con 15 votos a favor de la guerra de Irak».