Arturo Pareja-Obregón, José Manuel Soto, Rafael González Serna y Pascual González, cuatro letristas y cantante sevillanos, la liaron parda anoche en el hotel Alfonso XIII, sede del Aula de Cultura de ABC, ayer, Aula de la Cultura Popular de Sevilla. El cuarteto de artistas sevillanos, moderado por Francisco Robles, ofreció durante una hora y veinte minutos una desternillante tertulia de amigos de barra de bar que habrÃa arrasado en Internet tanto o más que los vÃdeos de Los Compadres, demostrando a los que aún no se han dado cuenta (vivir es eso, caer en la cuenta) que hay muchas maneras de decir las cosas, pero que la mejor de todas, incluso las más serias, es con humor. Y con gracia. Y con arte. Asà lo hicieron los cuatro, en presencia de un público entregado que salió de allà con una sonrisa de oreja a oreja pero con ideas o pensamientos en absoluto frÃvolos rondándoles la cabeza.
José Manuel Soto sostiene que a la mayorÃa de los sevillanos les sobra «inspiración » pero les falta «constancia» y que eso les impide llegar más lejos en la vida (lo que está por ver si quieren o no llegar más lejos). El cantautor sevillano pide entonces perdón por haber sido asÃ, como esos sevillanos que lo fÃan todo al «pellizco» pero no trabajan lo suficiente. Y que fracasan. O no triunfan lo debido y lo podido. Rafael González Serna, que acababa de decir que «Sevilla tiene muchas cosas buenas, pero las pocas cosas malas que tiene son muy malas», señala entonces a Arturo Pareja Obregón, situado en el córner izquierdo de la mesa, que poco antes habÃa confesado que aguantó apenas dos meses en un estudio de grabación de Nueva York porque echaba de menos Sevilla:
âJosé Manuel, tienes razón. Mira, Arturo , para mà eres el mejor compositor de España… y el más vago de la tierra.
âGracias, dice, sin más, el aludido.
Soto tercia entonces:
âBueno, la verdad es que entre los cuatro tenemos menos tÃtulos que el Betis.
(Los cuatro son béticos y uno de ellos es autor e intérprete del himno del Betis.)
La visión de Sevilla que tiene este cuarteto de poetas de la canción popular es bastante parecida, aunque con matices. Parece que ninguno de los cuatro puede vivir sin Sevilla, pero saben que eso puede ser una patologÃa peligrosa para la salud fÃsica o mental del que la padece («Estoy enfermo de Sevilla», advierte González Serna). Soto dice que «Sevilla es una amante que te abrasa y te corta las alas, que te impide crecer y no te deja volar». Los cuatro coinciden en que Sevilla es una plaza difÃcil para triunfar, sobre todo si eres sevillano.
âPareja Obregón: «El sevillano quiere hacer suyos todos los artistas que son de fuera, pero no perdona una a los de aquû.
âGonzález Serna: «Se valora más a los de afuera que a los de dentro. A los de afuera se les endiosa».
âPascual González: «Si a un torero lo sacan a hombros por la Puerta del PrÃncipe y a los cinco minutos dice que se quiere bajar, lo llevan unos metros más para adelante y lo sueltan al rÃo». Uno no se puede creer nada en Sevilla. Los cuatro están de acuerdo en que el viento puede cambiar de dirección en cualquier momento.
âSoto: «Sevilla es muy veleta, como el sÃmbolo de la ciudad. Aquà te sientes querido por el público, pero si te confÃas un poco ya te están diciendo: «¿pero a dónde vas tú?â».
âGonzález Serna: «Aquà en tres minutos pasan de crucificarte a ensalzarte. En la Campana te dicen «qué bueno es este tÃo cantando» y en los tres minutos que hay desde la Campana hasta Laredo ya te están diciendo «este tÃo que malamente lo ha hecho». Y de los sevillanos, ¿qué?
âPascual González: «Muchas veces he tenido que darle la razón a Machado por lo de Sevilla sin sevillanos».
âGonzález Serna: «No. Sevilla no está mejor sin sevillanos sino sin sevillanitos, esos que ni pinchan ni cortan, que no se implican en nada, pero que dan mucho por saco.
Paco Robles divide al cuarteto por su forma de vestir: «No sé si se habrán dado cuenta pero a mi derecha tengo al sector bohemio de Sevilla con fulares (Soto y Pareja-Obregón) y a mi izquierda al sector rancio, con chaqueta y corbata de estar en San Lorenzo» (Pascual González y González-Serna).
Este último pide más educación sobre la ciudad y una asignatura que se llame «Sevilla», que dé a conocer sus tradiciones. Pareja-Obregón lamenta que los jóvenes estén «culturalmente perdidos» y a los poquÃsimos que leen poesÃa «les digan que son gais».
Hubo tiempo hasta de hablar de las Setas y de la Torre Pelli. Un asistente preguntó si dedicarán alguna sevillana a alguna de ellas. «No está en nuestra mente », admitieron los cuatro, aunque a Soto le gustan las setas, pero no lo que costaron. González Serna aclara: «No queremos, pero si nos dan cien mil euros, la harÃamos los cuatro ahora mismo».