Florentino Pérez vuelve a lo grande, tal y como empezó en el verano de 2000. Olvidado el término galáctico en los últimos años, que tanto lamentaron los protagonistas en su momento por el supuesto daño que hizo al vestuario, el Madrid renace con grandes nombres que ilusionan a un personal hastiado de medianías. Kaká es el primero que aterriza en el Santiago Bernabéu.
El brasileño tiene todo por lo que suspira el presidente. Es un futbolista excelente al que se le reconoció en su día como el mejor del mundo con el Balón de Oro (2007). Vende camisetas y, con ese rostro angelical, tiene pinta de meterse en pocos follones, ingrediente esencial en el Madrid de ahora.
Con todo, éste es el quinto Balón de Oro que ficha Florentino Pérez, obsesionado en reclutar a los mejores del planeta fútbol. Es el estilo que implanta ahora también en su segunda etapa, salvo que tiene la experiencia de la primera. En manos de Pellegrini está tener la casa bien ordenada.
El primero en llegar, el hombre que le abrió las puertas de la Casa Blanca, fue Luis Figo. En una jugada maestra, Florentino ató el fichaje del portugués para desesperación del Barcelona, que veneraba a Figo hasta límites extremos. Pagó de una tacada su cláusula de rescisión (unos 60 millones de euros) y asestó un golpe casi mortal a su enemigo más íntimo.
Un año después (2001-02), Zinedine Zidane. Salió algo más caro, unos 73 millones, pero bien amortizados estuvieron esos euros al conquistar la novena Copa de Europa esa misma temporada. El francés marcó un gol indescriptible en la final y también una época en Chamartín.
El tercero en discordia fue Ronaldo (45 millones), de quien se sospechaba que fuera útil para el fútbol de máximo nivel después de una serie de lesiones que tenían destrozadas sus rodillas. El brasileño se casó otra vez con el gol.
Menos «glamour» tuvo la llegada de Owen en 2004 (12 millones), nada que ver con lo ocurrido un año antes con Beckham, un galáctico sin Balón de Oro. Ya van cinco y habrá que esperar si Cristiano Ronaldo alarga esta nómina de estrellas.
