
Lunes, 29-06-09
B. L.
CÓRDOBA. Icomos, órgano consultivo de la Unesco, advirtió ayer a la Junta de que hasta dentro de cinco años Medina Azahara no estará en condiciones de ser designada Patrimonio de la Humanidad; eso siempre que la Administración regional erradique las parcelas ilegales que cercan al yacimiento, algo que esta entidad tiene dudas de que suceda.
Víctor Fernández, miembro de la directiva de Icomos en España, dijo que es «improbable» que la Unesco conceda «antes de cinco años» a Medina Azahara, monumento que gestiona el Gobierno regional, la reseñada distinción. «Siendo realistas, es muy difícil que antes de cuatro o cinco años llegue esa declaración -añadió-. Menos de dos o tres años no se tarda en resolver el problema [de las parcelas] y, luego, otro año u otros dos para el expediente [solicitando su designación]».
Y es que dejó bien claro que la Unesco «nunca aceptaría» catalogar un bien como Patrimonio de la Humanidad si «tuviera parcelaciones ilegales» dentro de él, como es el caso del histórico yacimiento, que tiene en su entorno 249 viviendas levantadas donde no podían hacerse.
Fernández no ocultó las dudas de Icomos sobre cómo obrará la Junta en esta materia: «No está actuando de forma potente con este problema». «La Administración regional no es muy eficaz en la erradicación de las parcelas ilegales», añadió.
No extraña su postura si se tiene en cuenta que este mismo mes el delegado de Vivienda y Ordenación del Territorio, Francisco García, apuntaba a que se permitiría que las casas ilegales siguieran en el entorno de yacimiento. En una entrevista concedida a ABC aseguró que «las parcelas de Medina Azahara pueden seguir como ilegales y no ser expropiadas». Igualmente, sostuvo que eran «irreconducibles», pero añadió que «eso no quiere decir que haya que erradicarlas. Seguirán existiendo como ilegales».
Este miembro de la directiva de Icomos puntualizó que es a la Junta a la que hay que preguntar realmente cuándo puede aspirar Medina Azahara a ser Patrimonio de la Humanidad, ya que ella es la que «puede actuar ante las urbanizaciones ilegales» y la que tiene que elevar la candidatura al Ministerio de Cultura, primer paso administrativo del proceso complejo para lograr la declaración.
Primero, la comunidad debe proponer el monumento. Para ello, debe elaborar un expediente y remitírselo al Ministerio de Cultura, algo que, según apuntó Fernández, la Administración regional aún no ha hecho. Luego, la región debe convencer al Gobierno de que incluya la candidatura en una lista de bienes susceptibles de lograr la declaración, donde «hay mucha competencia de otras comunidades». De esa nómina, el Ejecutivo sólo puede proponer un bien cultural cada año a la Unesco.
Candidatura complicada
Para Fernández, la Junta no ha presentado la candidatura de Medina Azahara, porque la considera «complicada»: «La Junta tiene responsabilidad de que el bien esté así, igual que el Ayuntamiento, pero también es de entender que la propia Junta no quiera lanzar la propuesta de este yacimiento para que le digan a la cara que ni siquiera puede controlar las urbanizaciones ilegales en Medina Azahara».
A su juicio, no se puede presentar la candidatura de un bien «que no ha resuelto uno de los problemas que la amenazan de forma más patente. Primero, hay que solventarlo». No en vano, el expediente de la candidatura debe «especificar qué está haciendo la Junta ante las parcelaciones».
Además, indicó que el Gobierno regional «no tiene claro por qué bien andaluz va a apostar» para lanzarlo a ser Patrimonio de la Humanidad: «Veo difícil que sea Medina Azahara, porque no sé si en un plazo medio se resolverán sus problemas».
No se puede olvidar que Icomos ya realizó en diciembre de 2003 un informe técnico en el que recogió con insistencia la necesidad de declarar Patrimonio de la Humanidad el yacimiento para aumentar su protección. Ese documento avisaba del «urbanismo ilegal que tenía graves consecuencias» para Medina Azahara. Así, defendía que se apostará por extender a este monumento la consideración que ya tenían la Mezquita-Catedral y parte del Casco.
Llama la atención que en la presente década la Junta ha indicado su interés en que el yacimiento obtuviera esta catalogación, lo que contrasta con la situación actual.

