Sábado, 18-07-09
La concentración del Real Madrid está plagada de historias, la mayoría girando alrededor de las estrellas. Para ellos son los grandes titulares mientras los objetivos vigilan sus movimientos. Para ello cuesta la ascendencia, los galones, el carácter, la personalidad, la astucia...
Pero en ese gran bazar hay mucha más tela. Son los problemas de los jugadores de segunda fila. Son los rebeldes con causa que pocas veces encuentran un escenario y un altavoz para exponer sus tormentos. Dos ejemplos son Higuaín y Negredo, dos jóvenes valores con proyección atrapados en el estrecho túnel de la injusticia.
Los dos son delanteros. Los dos vienen de completar una temporada espectacular. Gonzalo se convirtió en el máximo goleador del Madrid en la Liga (22 goles por 24 en total con el resto de competiciones), mientras que Álvaro con el Almería acertó en 19 ocasiones con la portería rival. Acabaron quinto y sexto, respectivamente, en la clasificación de los máximos goleadores. Algo que debería ser un aval para el año que acaba de arrancar.
Representan el futuro y de momento ambos se llevaron una decepción cuando en el partido de entrenamiento del pasado jueves, el primero serio organizado por el técnico, fueron pareja de ataque en el teórico equipo suplente. Es cierto que a estas alturas no se puede establecer esa barrera de modo tan tajante, pero los jugadores perciben enseguida su estatus. Su inteligencia y su experiencia no se les suele traicionar.
Eso dedujeron tanto Higuaín como Negredo por varios motivos. El primero porque en el otro ataque estaban Raúl y Benzemá, rodeados de Cristiano Ronaldo y de Robben. El segundo porque Negredo sabe por boca de su entrenador que es el sexto delantero y que el propio club le está buscando una salida. Y tercero, porque saben que no se les considera futbolistas consagrados y cada año están obligados a empezar de cero.
El «Pipa» compareció ayer ante la prensa. Y estuvo cauto, pese a conocer que otra vez se encuentra en desventaja: «Yo y todos estamos preparados para ser titulares. Estamos capacitados y a mi nadie me quita la ilusión de pelear pro ese puesto». La llegada de Cristiano, Benzemá y Kaká puede desplazar a algún jugador de su posición natural, algo que no comparte: «Me gusta jugar de delantero. Es la respuesta que tengo que dar y espero que así sea».
Sabe que pelea contra todos y en especial contra Raúl. Pero el «Pipa» ha encontrado calor en los foros que solicitan su presencia en el equipo titular. «Me motiva todo esto», respondió. Lo de Álvaro es peor. Su futuro está lejos del Madrid.

