Directora y protagonistas de la obra / FRANCISCO SECO
Actualizado Lunes, 24-08-09 a las 09:41
Un magnífico apartamento en Central Park West, una de las zonas más elegantes de Manhattan», es el escenario en el que Woody Allen situó su comedia «Central Park West», traducida en España como «Adulterios». Tras un año de gira por toda España, hoy llega al teatro Maravillas de Madrid la función, en la que. Verónica Forqué dirige a María Barranco, Miriam Díaz Aroca, Fernando Acaso, Fermí Herrero y Paloma Bloyd.
Woody Allen escribió «Central Park West» hace tres lustros; suponía el regreso a las tablas del cineasta después de un largo período de tiempo alejado de ellas. Forma parte de una trilogía de obras de un acto en las que Allen revolotea sobre sus permanentes obsesiones, y donde el adulterio se presenta como leit motiv. Estrenada en el off Broadway neoyorquino, algunos críticos quisieron ver en la obra el trasunto de la ruptura del director y Mia Farrow. De hecho, uno de los personajes de la obra, el abogado cincuentón Sam, se enamora de Juliet, una joven de 21 años que es paciente de Phyllis, una reputada psicoanalista y esposa de Sam. En Central Park West, además, vivía Mia Farrow durante la etapa de su relación con Allen.
Un viejo amorLa relación de Woody Allen con el teatro viene de lejos: su primer contacto con las tablas fue la revista musical «From A to Z», cuyo texto escribió en 1960 junto a Herbert Farjeon y Nina Warner Hook. En Broadway estrenó también «Don't drink the water» (1968), «Play it again, Sam» (1969) -en la que se basa «Sueños de un seductor», película dirigida por Herbert Ross- y «The floating light bulb» (1981). Ha escrito también varias obras en un acto, entre ellas «Death», «God», «Old Sybrook» y «Riverside Drive». En 2004 dirigió, fuera del circuito comercial, «A second hand memory». En 1980, se estrenó en España (concretamente en el teatro Marquina de Madrid) «Play it again, Sam», traducida aquí como «Aspirina para dos». Nicolás Dueñas interpretaba el papel que estrenó el propio Allen. Esta obra volvió a la escena española hace unos años, titulada como la película, «Sueños de un seductor», y con Fele Martínez en el papel protagonista.
Nacho Artime firma la adaptación de «Adulterios», una pieza que han visto ya en España alrededor de 120.000 espectadores en más de medio centenar de ciudades. Para Verónica Forqué, directora de la función, en el texto está el mejor Woody Allen: «Genial, inteligente, lúcido y cno sentido del humor; es una historia sobre la infidelidad, la vanidad, el miedo a envejecer, a que no te quieran, el miedo a la muerte... Hay mucho dolor y mucha soledad, pero todo ello de un modo muy teatral y divertido. Encadena un chiste tras otro; parece que la hubiera escrito de seguido, en la sala de espera de algún aeropuerto, pero claro, con ese talento tan grande...»
Risa y acidezMaría Barranco encarna a Pyllis, la psicoanalista. «Mi personaje es una joya; es una mujer dinámica, con un gran sentido del humor, que se ríe de su propia sombra. Woody Allen domina la carpintería teatral y su texto es como él. Tiene una acidez que a veces puede resultar incluso hiriente». De su personaje añade que es «una mujer brillante: yo no lo soy tanto, me gustaría ser como ella», ríe... Y eso, reir, es lo que asegura que pretende -y, según lo visto durante la gira, logra- esta comedia.
«Es un texto divertido, mordaz, inteligente, con un ritmo distinto y otra música», dice Miriam Díaz Aroca, una de las protagonistas de la función. Interpreta a Carol, amiga de Phyllis y amante del marido de ésta. «Es un personaje que me divierte, me enamora. Me da la oportunidad de ser yo, algo que es fantástico para un actor».
Las dos, por último, coinciden en alabar la dirección de Verónica Forqué, de quien destacan «su cuidado de los actores, porque ella misma es actriz, su exigencia y su psicología».
