La detención de Macià Alavedra y de Lluís Prenafeta -figuras clave en los gobiernos Pujol-, ha conmocionado CDC. El partido decidió ayer suspenderlos de militancia temporalmente, aunque luego se matizó que así lo habían pedido los detenidos. Oriol Pujol reconocía que su padre «arrastra un punto de tristeza» y que «no se ha tomado muy bien» el arresto de quienes fueron sus hombres de confianza.
CDC expresó «consternación y enojo» por los hechos y, sobretodo, por las formas dispensadas a dos «grandes históricos» del partido, esposados y con «paseíllo» incluido para la prensa. Según Oriol Pujol, una «vejación pública y un escarnio innecesario». En la misma línea habló la consejera de Justicia, Montserrat Tura, para quien hay que respetar el «derecho a la imagen incluso de los detenidos». La presidenta del TSJC lamentó también un trato que «no había visto nunca».
