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Sábado
, 07-11-09 a las 10
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Había declarado Jay Triano en la previa del partido que no veía bien a Calderón, y no le faltaba razón Después de cinco meses parado por culpa de una lesión, el base extremeño no había mostrado sus mejores números en este inicio de temporada, pero anoche volvió a reivindicarse en el triunfo que Toronto consiguió en la complicada cancha de New Orleáns.
Allí, Calderón dirigió con acierto la orquesta de los Raptors y se quedó a las puertas de su primer doble-doble de la temporada (16 puntos y 8 asistencias). Una actuación de la que se aprovecharon sus compañeros, sobre todo Chris Bosh, que volvió a ser el mejor en la franquicia canadiense con sus 27 puntos y 7 rebotes.
De hecho, fueron los dos jugadores franquicia de los Raptors los que se encargaron de romper el choque definitivamente nada más volver de los vestuarios. Entre ambos, sumaron 12 puntos casi consecutivos, en un cuarto en el que los canadienses anotaron ocho triples (con mención especial para Bargnani y Turkoglu, con tres por cabeza), dejando el partido prácticamente sentenciado (65-83).
La asignatura pendiente de Calderón fue la defensa, algo que también le había achacado su técnico antes del partido. Cierto es que enfrente tenía a uno de los mejores bases de la liga, Chris Paul, que exhibió su condición de estrella con 21 puntos y ¡18 asistencias!, pero que no pudo transmitir esa eficacia al resto de su equipo.
Con este triunfo, los Raptors se colocan con balance positivo (3-2), antes de encarar, ante Dallar, su segundo partido consecutivo fuera del Canada Air Centre.
