
Colección Otoño/Invierno 2010 de Alexander McQueen. / Alexander McQueen

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Actualizado
Miércoles
, 10-03-10 a las 13
:
51
Ayer un grupo muy reducido de periodistas tuvo la oportunidad de ver
la colección póstuma de Alexander McQueen. La expectación era máxima, más aún después de su última
colección anfibio, que nos dejó a todos boquiabiertos.
Y la temporada Otoño/Invierno 2010-2011, que el diseñador tenía casi acabada y que la han terminado de confeccionar sus ayudantes, reafirmó ayer que Alexander era,
más allá del «enfant terrible» de la moda, un genio.
La cita era en un precioso salón privado de París y las modelos salieron a la pasarela más solemnes que nunca. La colección, inspirada en la época bizantina, es un majestuoso ejercicio de costura, con infinidad de bordados, brocados y estampados únicos en su universo personal. Muy McQueen: recargado, excesivo y soberbio.