
El portavoz de la oposición en el Parlamento autonómico, el popular Francesc Fiol, reconoció ayer que en su partido «hay preocupación» -«relativa y ponderada»- ante la prevista comparecencia hoy ante el juez del ex presidente del gobierno balear, Jaume Matas, a quien se le esperaba ayer por la noche en Palma procedente de Madrid. En el aeropuerto de Son Sant Joan se encontraban desde primera hora de la mañana una veintena de periodistas esperando su llegada.
Matas declarará hoy martes como imputado en el llamado «caso Palma Arena», en el que se investigan, por una parte, las posibles causas del sobrecoste de este equipamiento deportivo, y, por otra, el presunto incremento patrimonial de Matas durante la pasada legislatura, así como una supuesta financiación irregular del PP en la campaña electoral de 2007.
Además de Matas, también declararán su esposa, Maite Areal; su cuñado, Fernando Areal, y Bartolomé Reus, al que el fiscal considera presunto testaferro del ex presidente. Todos están imputados en esta causa.
En principio, se prevé que dichas declaraciones puedan prolongarse a lo largo de mañana y del jueves. Para evitar posibles incidentes, está previsto que Matas acceda hoy a los juzgados de la Vía Alemania de la capital balear por la puerta trasera.
«Que las cosas se aclaren»
Fiol añadió ayer que negar la preocupación existente en la formación popular en torno a esta comparecencia judicial «sería absurdo y además sería mentira», si bien matizó que se trataría de una preocupación «relativa y ponderada», debido a la «confianza» del PP en los tribunales y en que «las cosas se aclaren».
Por su parte, el abogado de Matas, Rafael Perera, confirmó ayer en declaraciones al canal autonómico IB3 que una de las posibilidades que contempla la defensa es que la Fiscalía pida como medida cautelar la retirada del pasaporte a Matas.
