Las numerosas precipitaciones caídas entre septiembre y febrero pasados han ocasionado desperfectos en las zapatas donde se asientan los pilares del puente situado en el kilómetro 0 de la carretera A-339 (Cabra-Alcalá la Real).
Un viaducto de grandes dimensiones tanto en altura como en longitud -en torno a los 300 metros- situado sobre el cauce del arroyo Guadalazar, cuya estabilidad podría verse afectada si no se produce una actuación rápida y eficaz por parte de las autoridades competentes, según dio a conocer ayer el secretario local del PA, Javier Ariza.
Por tanto, el PA ha solicitado a la Consejería de Obras Públicas un «inmediato plan de actuación» para «valorar, comprobar y sujetar la segunda pilastra del puente que está ahora mismo prácticamente en falso y que, de venir más agua, puede tener serios problemas de sostén en su base», según explicó.
Exceso de agua
Y es que la base que sostiene el pilar central situado junto al cauce está horadada debido a la erosión provocada por la acción del río. Algo parecido ocurre con la pilastra que se asienta en la ladera situada al oeste, a causa del agua que pudiera proceder de la vía de servicio de la autovía A-318, en el tramo Cabra-Lucena.
Una cuestión que tendrían que confirmar -según Ariza- los técnicos, aunque apuntó que el agua de lluvia recogida por las cuentas podría «servir como acelerador para que el terreno que hay entre las pilastras se esté disolviendo en gran medida».
A todo esto, se da la circunstancia de que la falta de limpieza en el cauce ha provocado numerosos problemas de avenidas por las balsas creadas de las numerosas ramas y piedras que todavía se aprecian acumuladas entre los olivos donde el arroyo ha abierto una nueva vertiente.
Eso, además, ha provocado daños importantes en las fincas que delimita. Así, los andalucistas lamentan que la Agencia Andaluza del Agua (AAA) tenga el arroyo Guadalazar «totalmente olvidado», perjudicando tanto a los olivareros como a los usuarios de la antigua carretera de Lucena CO-6217. Según el PA, la vía permaneció varias semanas cerrada al tráfico debido a la riada y a la acumulación de barros arrastrados por las aguas desde las fincas, «al estar el cauce natural totalmente obstaculizado por la gran cantidad de suciedad allí acumulada». Al respecto, los andalucistas adelantaron que presentarán una moción en el próximo pleno, pidiendo la rápida intervención de la AAA.