El Barça resuelve otro monólogo con un gol del sueco a la salida de un córner
Zlatan Ibrahimovic
| Mallorca | Barcelona |
|---|---|
| 0 | 1 |
Mallorca: Aouate; Mattioni, Nunes, Ramis, Ayoze; Borja Valero, Mario Suárez (Keita, min. 76), Martí, Castro (Webó, min. 90); Víctor Casadesús (Julio Alvarez, min. 58) y Aduriz.
FC Barcelona: Valdés; Alves, Puyol, Milito, Maxwell; Keita, Touré Yayá (Xavi, min. 61), Iniesta (Messi, min. 50); Pedro, Ibrahimovic y Jeffren (Dos Santos, min. 75).
Goles: 0-1, min 63: Ibrahimovic recoge un rebote en el área pequeña y marca.
Árbitro: Fernández Borbalán (comité andaluz). Amonestó a Milito, Ramis, Mario Suárez, Aduriz, Castro, Keita y Dani Alves.
Incidencias: Partido correspondiente a la vigésima octava jornada de la Liga BBVA disputado en el Ono Estadi ante unos 19.600 espectadores, la mejor entrada de la temporada. Mallorca y Barça saltaron al terreno de juego acompañados por niños que portaron el lema de la campaña solidaria que ha puesto en marcha la Fundació Reial Mallorca: "Haití no te olvidamos". Se guardó un minuto de silencio por el fallecimiento del ex presidente del Mallorca, José Barona.
Incidencias: Partido correspondiente a la vigésima octava jornada de la Liga BBVA disputado en el Ono Estadi ante unos 19.600 espectadores, la mejor entrada de la temporada. Mallorca y Barça saltaron al terreno de juego acompañados por niños que portaron el lema de la campaña solidaria que ha puesto en marcha la Fundació Reial Mallorca: "Haití no te olvidamos". Se guardó un minuto de silencio por el fallecimiento del ex presidente del Mallorca, José Barona.
Actualizado
Domingo
, 28-03-10 a las 07
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54
Guardiola concedió un respiro al Mallorca de salida. Dejó a Messi en el banquillo pensando en el enfrentamiento de la Liga de Campeones contra el Arsenal y puso a Jeffren. Una invitación para el contrario. Sin Messi en el campo siempre hay otro partido. Sobre todo para el contrario. Así lo entendió el equipo de Manzano, que salió muy enchufado. Su primera aproximación a los dominios de Valdés acabó con un disparo al palo y un paradón del guardameta en el rechace. [Narración y estadísticas]
Se repetía el cliché de otros partidos. Una parada de Valdés activaba a sus compañeros. Bingo. De salida parecía que la ausencia de la «pulga» cambiaría la decoración que acostumbra a lucir el Barça. Falsa apreciación. Volvió al dibujo de tres centrocampistas y tres delanteros y enseguida tomó las riendas del partido. Aplicó el monólogo clásico. Con menos ocasiones, pero con el mismo control y con un as en la manga. Pudo decidir Ibrahimovic en un mano a mano con Aouate o Gabi Milito en un remate a la salida de un saque de esquina.
El Mallorca salió a morder pero se vio obligado a retirarse a los cuarteles de invierno porque el rival así lo decidió. No le importó. Se desenvuelve mucho mejor jugando al contragolpe, aunque no tuvo ninguna ocasión antes del descanso. La dictadura de Keita, Iniesta y Touré así lo quiso. Sólo hubo un sobresalto en una falta bien ejecutada por Borja. Se estrelló en el palo.
El empate al descanso obligó a un cambio de fichas. En esta Liga sumar un punto es casi lo mismo que acumular una derrota. Sólo vale el pleno de tres. No lo entendió así Guardiola. Mantuvo el once, pero rectificó cinco minutos más tarde. Obligado porque Iniesta tuvo que retirarse al sufrir unas molestias en los isquiotibiales de su pierna derecha. Hoy será sometido a nuevas pruebas para saber si estará frente al Arsenal.
Se echó atrás el Mallorca
La entrada de la «pulga» coincidió con el repliegue del Mallorca. El equipo de Manzano dio dos pasos para atrás y permitió que el Barcelona dominase el partido. Y llegó el dominio total. Sólo faltaba poner la firma al triunfo porque el Mallorca había renunciado a todo. El partido estaba demasiado inclinado hacia la portería de Aouate y sólo admitía una resolución.
Ibrahimovic resolvió en una jugada de palomero. Se aprovechó de un remate en semifallo de Puyol y de un despeje del portero. El tanto mandó a la lona al Mallorca. No tuvo ni ideas ni fuerzas para responder al todopoderoso.
Ni hizo falta el concurso de Messi ni tampoco el de Valdés porque el partido estaba decidido desde hacía tiempo.


