Cual «Indiana Jones» del séptimo arte, revela que «el cine habló español 20 años antes de llegar el sonoro»

FOTO PEPE ORTEGA
«He recuperado cerca de cuarenta filmes perdidos»
Paco Griñán, editor y crítico de cine de SUR, ha publicado los libros «Málaga Cinema» (Festival de Málaga-Cine Español) y «Las estaciones perdidas del cine mudo» (Diputación de Málaga), premio de la Asociación de Escritores de Cine de Andalucía, que se ha adaptado al documental, «¡Espectadores al tren!», que se exhibe mañana en el Festival de Málaga, junto con «Malvaloca», de Benito Perojo. Paco Griñán viajó por los rodajes pioneros del sur de España y «he recuperado cerca de cuarenta filmes».
Francisco Griñán, conspicuo investigador, ha deshollinado la vieja locomotora del cine mudo y hallado una joya: Alice Guy, primera mujer cineasta de la historia. Guy rodó documentales sobre Madrid, Barcelona y Andalucía y filmó películas sonoras en 1905, «¡más de dos décadas antes de que se instaurara el cine hablado en las salas!».
-¿En qué vagón viajaba Alice?
-En una de esas estaciones perdidas de nuestro cine mudo encontré a Alice Guy. Vino a España a rodar películas sonoras que, por desgracia, se perdieron, y otras mudas que nos han llegado hasta hoy. Su legado permanece sin estudiar, por lo que acudí a su biógrafa, Alison McMaham, que me «presentó» a esta mujer.
-¿Qué le fascinó de ella?
-Alice Guy rodó imágenes de la bulliciosa Puerta del Sol, del Monasterio de Montserrat o de la Alhambra de Granada. Y cintas sonoras en Barcelona, zarzuelas en castellano...
-¿España fue pionera, precursora, cuna del cine sonoro?
-Alice Guy fue la responsable de que el cine hablara español veinte años antes de que las canciones de «El cantor de Jazz» (1927) impusieran el sonoro en todo el mundo. Es como ha pasado hoy día con el 3D estereoscópico. «Avatar» lo ha popularizado en los cines del planeta, pero hay sistemas pioneros de 3D desde hace décadas.
-Como tantas otras mujeres, Alice Guy fue víctima de la historia. ¿Y de los historiadores?
-Fue una rompedora, pero su historia es la de tantas mujeres del siglo XX que abandonaron una carrera de éxito por su familia. Su legado está siendo reivindicado ahora a nivel mundial. El Whitney Museum de Nueva York le dedicó a finales de 2009 un seminario y un ciclo de películas. Es hora de hacerle justicia.
-¿Alice fue una visionaria?
-Sin duda. Su historia es fascinante. Era la secretaria de Gaumont y convenció a su jefe. La convirtió en una de las primeras grandes productoras. Fue de las primeras en incluir la ficción en sus historias y rodó centenares de películas sonoras en 1905-06. Emigró a EE.UU. y fundó la primera compañía dirigida por una mujer. Guy rodó en Sevilla «La malagueña y el torero» (1905), y su discípulo, Ricardo de Baños, filmó «De Málaga a Vélez-Málaga».
-Desempolva a un joven Buñuel pizcándole el trasero a Raquel Meller, y recibiendo una sonora y apoteósica bofetada.
-Fue una superproducción francesa, que se rodó en Ronda, con la gran Raquel Meller y en la que Buñuel tuvo un papel secundario. Fue un infierno por los caprichos de la diva. A Buñuel no se le ocurrió otra cosa que darle un pizco, un pellizco en el culo a la actriz en una toma. Ella no se quedó quieta y le devolvió el gesto: un soberano guantazo.
-El 80 % de la producción de cine mudo ha desaparecido. ¿Un crimen de lesa conservación?
-Desde luego que tiene delito. A finales de los años 20 irrumpe el sonoro, y el mudo dejó de tener valor. Se olvida. La mayor parte se quemó. Cada vez que se descubre una cinta muda es como hallar un teatro romano. Hay algún filme muy curioso como una cinta alemana dirigida por un holandés que adaptaba a la pantalla el pasodoble de Prada y Padilla «Valencia». El catalán José Gaspar rodó en torno a 1910 «Un paseo por Málaga».
-Sevilla, 1898. Un operador de los Lumi_re rueda la danza.
-Me costó ver mucho esas películas. Esas once cintas, «Danses espagnoles», muestran algo todavía anterior: los bailes boleros, que fueron la danza clásica del XIX y es de donde viene todo el baile flamenco y andaluz.
-¿Son ustedes indianas jones del cine mudo en extinción?
-En realidad, somos unos saqueadores de tumbas.
