Dejan Borovnjak, del Partizan, y Lazaros Papadopoulos, del Real Madrid, en un encuentro en 2008
Actualizado
Martes
, 27-04-10 a las 13
:
16
La Cibona de Zagreb perdió la final de la Liga Adriática en su propia cancha ante el Partizan a falta de 0,6 segundos para el final del encuentro. A 20 segundos de concluir el partido, la Cibona perdía 68-71. Con ayuda del equipo visitante (Robertson falló tres tiros libres de cuatro) y dos triples anotados por Tomas y Bogdanovic, la Cibona se ve ganador de la liga por 74-72.
Los 0,6 segundos restantes en el marcador parecen no importar a los anfitriones, ya que tanto técnicos como jugadores saltan a la cancha para celebrar la increíble remontada del conjunto de Zagreb.
Entre abrazos y saltos de celebración de la Cibona, los árbitros deciden jugar el encuentro hasta el final, permitiendo que el Partizan de Belgrado ponga en juego la pelota.
Nada más recibir el balón y, dentro del tiempo reglamentario, Keckman lanza a la desesperada desde más de medio campo, anotando un triple y dándole la victoria a su equipo sin que el conjunto local sea consciente de ello. El conjunto arbitral da por bueno el resultado de 74-75 a favor de los visitantes.
El club de Zagreb ha impugnado el resultado alegando que el balón nunca debía haberse puesto en juego, ya que en el momento de la canasta final, había suplentes y técnicos de ambos equipos sobre el terreno de juego.
Victorias «in extremis»
El deporte profesional está repleto de derrotas en el último minuto. El año pasado el Barcelona saboreó el pase a la final de la Champions por un gol de Iniesta en el minuto 93. El tanto del azulgrana supuso el empate a 1 frente al Chelsea en Stamford Bridge y el billete para conseguir su tercera Copa de Europa.
El colmo de esta experiencia la protagonizan los Devils de Nueva Jersey. En tan sólo 8 días han visto como dos de sus contrincantes se les escapaban en los últimos momentos. El equipo de Hockey sobre hielo perdió contra los Blackhawks por un tanto de Mike Mottau a 26 segundos del pitido final, marcando el 2-1. El 3 de abril de este año, tan sólo 8 días después, cosechaban una derrota contra Boston en el último minuto del descuento, perdiendo por 1-0.
En la segunda fase del Eurobasket de 2009, la selección de Turquía vencía a España por 63-60 en un encuentro en el que el tanteo nunca registró más de 5 puntos de diferencia. Con menos de 1 minuto por correr en el marcador y España 1 punto por debajo, el seleccionador Sergio Scariolo sentaba a Ricky Rubio para encargar a Sergio Llul la defensa del jugador turco Arslan. El menorquín hizo su trabajo y el técnico le recompensó otorgándole la última bola al jugador del Real Madrid. Llul intentó matar, pero recibió un rotundo tapón de Omer Asik, que recuperó el balón para su equipo y desencadenó la ventaja final de 3 puntos a su favor.
