Los amantes de la natación estaban ayer pendientes de las españolas en el Europeo de Budapest. Y la cosa salió razonablemente bien. Mercedes Peris consiguió el bronce en los 50 metros espalda y Erika Villaecija hizo lo mismo en la prueba de 1.500 metros. La pena fue la de Patricia Castro, que terminó sexta en los 200 libres, y la esperanza la de Mireia Belmonte, que se clasificó para las semifinales de los 200 mariposa.


