La aportación de las energías renovables a la generación eléctrica en lo que va de 2010 se ha disparado hasta un 38 por ciento -frente al 26% en 2009-, debido en buena parte al aumento de la contribución hidroeléctrica.
Este incremento se debe al año «particularmente» húmedo que ha vivido España, ha explicado el presidente de Red Eléctrica de España (REE), Luis Atienza, durante su comparecencia en la comisión mixta para el estudio del cambio climático, solicitada por el PSOE.
La construcción de una nueva línea de interconexión con Francia, además de la proyectada ya en Gerona, con fines comerciales y de compensación del sistema, debido a la alta variabilidad de los flujos de las renovables, también ha ayudado.
El proyecto de Gerona se adjudicará a finales de este año, la construcción empezará en 2011 y funcionará a pleno rendimiento en 2014. Y se analiza la viabilidad de un cable submarino que vaya desde el Golfo de Vizcaya a Francia. Ambas iniciativas permitirían a España multiplicar por dos nuestra su capacidad de interconexión con Europa, hoy por «ridícula», ha señalado Atienza.
Dependencia energética muy alta
La dependencia energética del país no se ha logrado reducir en los últimos quince años, y se sitúa en un 80 por ciento, frente al 53,8 por ciento de media europea, ha subrayado el responsable de REE.
Entre los cambios, Atienza ha destacado la sustitución del petróleo y el carbón por el gas para la generación de electricidad y la aparición de una «forma importante» de la energía eólica. Aunque esta última fuente de energía posee una alta variabilidad, lo que supone un problema: cuando el anticiclón se instala en España no sopla viento ni en Finisterre ni en Tarifa, por ejemplo.
Las primas que se pagan a los productores de las renovables son «razonables y asumibles» teniendo en cuenta que se trata de un coste transitorio y que los generadores eléctricos seguirán funcionando en los próximos 30 ó 40 años, ha concluido Atienza.




