El Gobierno de coalición de la canciller alemana, Angela Merkel, ha acordado ampliar la vida útil de las centrales nucleares de Alemania por un periodo medio de doce años.
Las centrales más antiguas recibirán una ampliación de ocho años, mientras que las más nuevas, que cuentan con diferentes parámetros técnicos, recibirán una ampliación de catorce años, precisó el ministro de Medioambiente, Norbert Roettgen.
Los miembros del Gobierno de coalición llevaban varios meses enfrentados sobre el número de años que deben permanecer activas las 17 centrales nucleares con las que cuenta el país una vez que sobrepasen los límites actuales, según los cuales Alemania debería cerrar su última central en 2021.
Almacenaje desperdicios
Merkel ha invertido mucho capital político en su nuevo plan energético, que será anunciado a finales de mes. La canciller deberá implantarlo sin sobresaltos si quiere revertir su descenso en las encuestas con la vista puesta en una serie de importantes elecciones que tendrán lugar en el país a principios de 2011.
Los alemanes se muestran escépticos a cerca de los riesgos de la energía nuclear. Además, el acuerdo alcanzado no responde a las cuestiones respecto al almacenaje de los desperdicios nucleares.
Cerca de mil defensores del medioambiente se congregaron para protestar frente al edificio de la Cancillería ayer.
Impuesto a los combustibles nucleares
No obstante, el pacto, aparentemente, será aplaudido por los ecologistas, ya que establece medidas para impulsar el apoyo público y privado a las energías renovables con una aportación de entre 3.000 y 4.000 millones de euros anuales. Las operadoras pagarán nueve euros por megavatio-hora de energía nuclear que irán destinados al desarrollo de energías limpias, añadió el ministro.
La contribución de las eléctricas ascenderá hasta los 300 millones anuales de euros en 2011 y 2012, y después descenderá hasta los 200 millones entre 2013 y 2016, informó de forma anónima un miembro del Gobierno.
La reunión del Ejecutivo alemán también sirvió para establecer algunos detalles de otro elemento impositivo sobre los combustibles nucleares, que permitirá aumentar la recaudación proveniente de el sector en 2.300 millones de euros anuales, señaló la misma fuente. El impuesto estará vigente durante seis años y queda fijado en 145 euros por gramo de uranio o plutonio.




