Fotograma de la película «La batalla de Inglaterra»
Fotograma de la película «La batalla de Inglaterra»
cine

Los aviones andaluces que «bombardearon» a Churchill

Aeroplanos con base en Tablada y Málaga hicieron de alemanes en una película sobre la «batalla de Inglaterra»

Actualizado:

Verano de 1940. Hitler, dueño de la Europa continental, se dispone a activar la operación «León Marino» con el fin de invadir y derrotar a Inglaterra. Pero para que la operación sea efectiva, la Luftwaffe tiene antes que expulsar de los cielos del Canal de la Mancha a la fuerza aérea británica: la RAF.

Entre julio y octubre se produce la mayor batalla aérea de la historia, que pasaría a la posteridad como «La batalla de Inglaterra», en la que la RAF, junto a unos pocos pilotos voluntarios de otros países, acabaría por resistir la invasión aérea germánica e impidiendo, por tanto, la consiguiente invasión anfibia. «Nunca tantos debieron tanto a tan pocos», sentenció el premier Churchill en el Parlamento resumiendo el trabajo realizado por los pilotos durante estos meses.

Veintinueve años después, el productor cinematográfico Ben Fisz, mientras le sobrevolaba un Spitfire en Hyde Park, decidió que había llegado el momento de homenajear a esos valientes que cambiaron el curso de la II Guerra Mundial, con la grabación de una superproducción épica. Pronto contó con el apoyo de su gobierno, que cedió para el film los Spitfire y Hurricane necesarios para reconstruir la flota aérea británica. Pero ¿dónde encontrar los aviones alemanes?

Ben Fisz decidió que había llegado el momento de homenajear a esos valientes

La respuesta estaba en España, donde se conservaban activas las versiones españolas de los aviones Heinkel 111 (bajo la denominación de CASA C-2111 «Pedro») y los Messerschmitt Bf 109, (Hispano Aviación HA-1112-M1L «Buchón»). Los primeros formaban parte del Ala de Bombardeo Ligero Nº 27 de la Base Aérea de Málaga; los segundos fueron modificados por la Maestranza Aérea de Sevilla para parecerse a sus antecesores alemanes, recreando a la perfección la flota nazi que atacó Inglaterra en el verano de 1940.

La película, dirigida por Guy Hamilton y estrenada en 1969, contó con la participación de lo más granado del cine británico del momento (Laurence Olivier, Michael Caine, Christopher Plummer, Trevor Howard…) y se grabó en su mayor parte en nuestro país: en la Base Aérea de Tablada (Sevilla), así como en las playas de Huelva (donde se recreó la de Dunkerque) y en San Sebastián, para posteriormente grabar algunas escenas en el aeródromo inglés de Duxford.

El rodaje en Tablada contó con la visita de algunos ases de la aviación germana y de la RAF que habían tomado parte directa en los combates, como Robert Stamford Tuck y Adolf Galland, que actuaron de asesores de la producción. Los aviones británicos fueron pilotados por personal de la RAF y los españoles, por miembros del Ejército del Aire.

De tres en tres

Un soldado de reemplazo, destinado en la Base Aérea de Málaga un tiempo antes de este rodaje, relata cómo los Heinkel, conocidos por todos como «Pedros», solían salir de maniobras a cualquier parte de la Península. Despegaban de tres en tres, en formación, y toda la base aguantaba la respiración ya que, como si despegasen de un portaaviones, apuraban la pista y parecía que pesaban demasiado para elevarse. Siempre lo conseguían, pero los vetustos aviones iban quedándose averiados por media España.

Un turista alemán que iba camino de un Torremolinos incipiente, paró el coche y pidió poder entrar en la base a ver los aviones. Emocionado, recordó sus vuelos de joven en aquellos aparatos y se abrazó, entre lágrimas, a aquel avión, símbolo en su día del poderío alemán que asolaba Europa.