Marc Topiol en el club de golf de la Reserva de Sotogrande
Marc Topiol en el club de golf de la Reserva de Sotogrande - J.J.M.
ENTREVISTA

«Mejor que no se vea mucho cemento en la línea de costa; hay zonas muy saturadas»

Marc Topiol, consejero delegado de Sotogrande S.A. desgrana el último proyecto de la empresa en la Reserva y el destino para grandes familias acaudaladas

SotograndeActualizado:

La Reserva de Sotogrande apuesta por ser un «distrito de lujo familiar de la Costa del Sol», es la última pieza de un puzle, donde se está desarrollando un proyecto privado para clientes que pueden permitirse una casa de entre 2 y 20 millones de euros. Un enclave que Marc Topiol, consejero delegado de Sotogrande S.A., y su equipo están convirtiendo en una comunidad donde en medio de la privacidad «se pueda conocer a los vecinos y compartir un café». No es el enfoque al destino de lujo convencional, sino un intento de crear un área de residencia permanente para sus inversores, que llegan a un destino con historia desde todas las partes del mundo.

¿Cuáles son sus clientes?

Incluyen el nivel más alto de la sociedad, desde negocios, deportes, industria o la propia realeza. Buscan estar tranquilos alejados del brillo de zonas como Marbella. No podemos competir con las playas maravillosas de Baleares, Grecia o Cerdeña, pero tenemos otros elementos, como es el acceso fácil y una buena diversidad de servicios dentro de la Reserva. Estamos muy focalizados en países que no están en el Mediterráneo. Es todo lo que está por encima de Italia y Francia dentro de Europa. Alemania, Suiza, Austria, Escandinavia... Hay que empujar hacia Rusia y, por historia, a Inglaterra y España. Luego hay un mercado periférico basado en temas, como el golf, sobre todo en Francia. Tenemos residentes de Latinoamérica, que están cansados de Miami y vienen por razones culturales. Finalmente, españoles expatriados que volverán y tenemos un miembro chino, pero no es la base de los recursos. Sí en los Emiratos Árabes por el acceso y el clima. La ventaja es que en Andalucía no cerramos siete meses al año como en Cerdeña.

¿Es complicado desarrollar en Andalucía una urbanización de 600 hectáreas como la Reserva de Sotogrande?

No, porque compramos una empresa con el plan parcial hecho. No era terreno rústico. Tuvimos suerte. No tuvimos las complicaciones que hay en Marbella. En el tema inmobiliario el problema fue hacer una playa privada en España. Somos los únicos que tendremos una.

¿Por qué fue tan complicado crear una playa artificial?

Es la primera vez que se hace este tipo de proyecto en Andalucía. Inventamos algo que parece auténtico, pero tuvimos que adaptarnos a la ley de piscinas públicas, que obliga a tener un fondo liso y este es arena, como en la playa. Llevamos ocho meses trabajando con la Junta para organizar el proceso de limpieza de 20 centímetros cúbicos de arena en el fondo y que el agua llegue a los criterios de calidad de las piscinas públicas al final del día. Pero es importante porque será el corazón de la comunidad de la Reserva, el lugar donde los vecinos hablan y se conectan.

¿Cómo ve que el Supremo permita construir a menos de 500 metros de las playas?

Deseo que no se vea mucho cemento en la línea de costa, como pasó en la segunda mitad del siglo XX. Hay zonas muy saturadas de cemento. La calidad y la autenticidad de los destinos se resiente. Es un problema el Medio Ambiente y tenemos que estar focalizados en integrar la naturaleza y no en destruirla. A nosotros, sino hubiéramos estado aislados por la autopista, nos hubiera invadido el cemento.

¿Y que le parece la propuesta de simplificación de trámites de la Junta con la nueva Ley de Ordenación?

Le doy la bienvenida a ese día, pero no podemos esperar a marzo de 2019. Actuamos con lo que tenemos y estamos muy orgullosos de hacer lo que hacemos en Andalucía.

¿Cómo les afecta el Brexit?

El cliente de alto nivel adquisitivo tendrá capacidad económica para continuar mirando a este tipo de lugares. Es una dificultad para la clase media. Hemos perdido 3 ventas porque estaban al límite de sus posibilidades y con el Brexit devaluó la Libra un 20 por ciento. Nos afectan más las preguntas que se hacen para una inversión de un no residente en España. Espero que el Gobierno intente encontrar una solución para que se pueda invertir.

¿Les afecta mucho la legislación para prevenir el blanqueo capital?

A mis inversionistas les aplicamos el estándar más elevado. Vivimos en un mundo transparente. Es más complicado, pero viven con eso. A los que vienen aquí no les importa hacerlo, porque todo es confidencial. Si compras aquí, te tienes que ajustar. Lo importante es si lo pueden hacer o no. No tienen otra opción, si es más de 500.000 euros y hasta 20 millones. Cuando no se recibe el dinero desde la cuenta bancaria correcta se devuelve.

¿Y que se les de la nacionalidad por invertir más de 500.000 euros ayuda?

No, porque tienen que ser residentes 6 meses y en otros lugares, como Portugal, no hace falta esto. Lo más importante es deshacer la situación para los no residentes. Si invierten más de 800.000 tienes que pagar muchos impuestos. Comercialmente es lo que más afecta. Hay estructuras legales para hacerlo, pero debería ser más simple.

¿Cómo afectaría que Gibraltar dejara de tener su estatus actual?

En cuestión política soy ignorante, pero hay personas que buscan residencia en Gibraltar y les gusta tener algo aquí. Es una buena opción de mercado. Es negativo que se quiera jugar con el sistema.