TODES TRANSFORMANDO CÓRDOBA

David Cuevas (Todes Transformando Córdoba): “El 95 por ciento de los cordobeses es tolerante con la diversidad infantil”

La asociación acompaña a padres con menores transexuales, les informa, los apoya en todo el proceso de «salto al abismo» con fondos propios

"Un salto al abismo". Así es como David Cuevas, padre de la asociación Todes Transformando Córdoba, formada por 200 familias de hijos de diferentes identidades de género, sobre todo, menores transexuales de Córdoba -pero también identificados como no binarios- describe el proceso de reasignación de identidad de sus hijos. «No es de la noche a la mañana, no es a los doce años, mi hija Paula desde que nació es una niña, se siente una niña y lo más duro para ella ha sido hasta que nosotros lo hemos entendido». Una vez que eso ha ocurrido, con su familia con ella, Paula y sus patines rosas ya tiene el mundo por montera y no hay nada que la pare. Ella es feliz en su colegio concertado religioso donde ha hecho la comunión como cualquiera y donde "tiene los mismos desvelos que cualquier niña de su edad; el problema lo tiene quien no la acepta, no ella".

—¿Qué hay detrás de la bandera del arcoiris tan fotografiada durante la semana del Orgullo Gay?

—Hay niños y niñas felices que juegan y que ríen y padres, madres y abuelos que quieren que lo mejor para ellos. Yo tengo tres hijos y están en un colegio concertado religioso y quiero para ellos una educación de calidad, que sean felices y sean lo que quieran el día de mañana.

—Pero usted no ni maestro ni psicólogo.

—Soy ingeniero de profesión y mi mujer, administrativa, pero somos padres. La asociación cuenta con psicólogas y sexólogas, todas ellas voluntarias; no tenemos subvenciones, somos unas 200 familias y todo lo que ves es una red de apoyo entre nosotros y quien nos quiere ayudar.

Estamos en la Mesa de la Diversidad con la Diputación y el Ayuntamiento que esta semana. Pero es que las familias con un hijo transexual o de género no binario se sienten perdidos y nosotros ya hemos pasado por esa situación y podemos acompañarlos y ofrecerles información y, simplemente, contarle nuestra experiencia.

Es una situación compleja tanto para los niños como para los padres y para toda la familia porque no hay referentes, todavía sigue siendo algo tabú y muy asociado a estereotipos relacionados con el mundo del show o del espectáculo musical y mira, nuestros hijos van a clase como cualquier niño de su edad y tienen las mismas aspiraciones que otro niño o niña.

—¿Y no es Córdoba una sociedad algo conservadora?

—Menos de lo que parece. La asociación se crea en 2015. No hemos tenido demasiados problemas. Es cierto que ha habido agresiones a transexuales, las ha recogido la prensa eso es una realidad. Pero insisto, el 95 por ciento de la sociedad cordobesa es tolerante con la diversidad al menos con el entorno infantil. Chocará pero, uno de nuestros niños, sus compañeros del gimnasio le preguntan con normalidad que cuándo se va a poner la vagina y él, con naturalidad le responde: «no lo sé, mi mamá dice que duele mucho». Es increíble lo normalizada que tienen su identidad. Lo que sí necesitamos es más sensibilización.

—¿Cómo fue el día que Paula os dijo que quería cambiarse de nombre?

—No fue un día en concreto. Es un proceso. Desde siempre se ha sentido niña. En una Semana Santa lo dijimos a todo el mundo por primera vez, tenía seis años. Ahora tiene 12 y ella no tiene completamente normalizado y lo cuenta con naturalidad. Y me atrevería a decir que el 95 por ciento de su entorno es tolerante con la diversidad; en su colegio, su grupo de amigos, en la familia, en el barrio.

Comentarios