Los sueños de un marroquí flamenco
Es un joven de 19 años que sueña con ser médico. Le encanta el flamenco, sabe tocar la guitarra. Podría ser cualquier joven de la ciudad pero se trata de Hassan el Makjour, nacido en Beni Mellal (Marruecos) y lo único que tiene de cordobés es su "hogar", las calles de Córdoba, donde ha dormido hasta que Cáritas le ofreció plaza en su Casa de Acogida Madre Redentor donde residen cuarenta Personas Sin Hogar (PSH).
Hassan es uno de los rostros del sinhogarismo en Córdoba que rompe cualquier estereotipo creado relacionado con la violencia o delincuencia sobre el colectivo. Como cualquier joven de su edad, aspira estudiar una carrera universitaria, tiene una familia que lo apoya, tanto sus cuatro hermanos en su país como los educadores y los técnicos de Cáritas, solo que sus circunstancias poco tienen que ver con los más jóvenes de la ciudad.

"Es importante que la sociedad entienda que detrás de cada persona que está en situación de calle tiene detrás una historia personal dura, en algunos casos enfermedades mentales o de drogodependencia, pero también circunstancias sobrevenidas como la pérdida de empleo", explica el responsable local del programa de PSH de la entidad, José Luis Rodríguez quien señala que "todos podemos vernos en una situación de vulnerabilidad por la pérdida de trabajo".
Hassam viene de un centro de menores de Melilla, donde estuvo cuatro años. Lleva un año en Córdoba y mientras se entretiene con la guitarra tocando, cuenta, temas de Antonio Molina, se forma en todo lo que puede: cursos de albañilería, hostelería, pintura, cocinero y también de teatro. El problema es que cumplir su sueño no depende ni de su motivación ni de su esfuerzo; le rechazan su solicitud para regularizar la situación administrativa en España.
En este sentido, el responsable del programa de Cáritas, señala la importancia de "tener una red de apoyo emocional, tanto por parte de voluntarios como de los educadores" porque la situación de calle agrava cualquier situación personal. Por ello, en la entidad ofrecen apoyo integral, tanto en la búsqueda de recursos habitacionales -en coordinación con el resto de instituciones que forman parte de la Red Cohabita- como de formación para el empleo, talleres y cursos para la adquisición de habilidades así como asesoramiento en la tramitación de sus solicitudes de residencia o protección internacional.
Rodríguez también apunta a la solidaridad de los cordobeses, "es cierto que las personas sin hogar pasan desapercibidas para la mayoría, pero también hay negocios locales y vecinos que les ofrecen un café, comida o cualquier ayuda que necesiten".
Colaboraciones espontáneas que Cáritas insta a aumentar en estas fechas con su programa "Haz que les llegue la Navidad" que tiene como destinatarios concretos a las 324 personas sin hogar que "viven" en las calles de la ciudad.
