DESDE MI RINCÓN

¿Qué buscan dañando a Córdoba?

Los políticos toman decisiones que pueden dañar mucho a Córdoba

José Luque
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De modo frecuente cuesta elegir temas sobre los que opinar. Últimamente se amontonan. Parece que la política destroza todo lo que toca. Destruyó la mayoría de cajas de ahorro; puso la economía al filo de la bancarrota; pone en riesgo la unidad de España; siembra discordia entre españoles; y últimamente se empeña en desprestigiar la Universidad. Carcoma que destruye los cimientos de España y con ellos la ilusión y esperanza de muchos españoles. Los responsables municipales de Córdoba no son excepción. Faltos de ideas y proyectos actúan como magos sacando de la chistera un « Informe sobre titularidad de la Mezquita-Catedral de Córdoba», que Dios sabrá lo que nos ha costado.

No entro en valorar las conclusiones a las que llegan los firmantes. Entre otras razones porque, por parcial, pongo en duda cualquier opinión que emita el señor Mayor Zaragoza. Desconfianza que nace de saber que a propuesta del Ministro Secretario General del Movimiento José Solís, sólo cuatro meses antes de su muerte Franco le impuso la Gran Cruz de Cisneros. Si «el progreso consiste en el cambio», como dijo Unamuno, a este señor nadie le gana a progresista. Y no valoro las conclusiones del citado informe de expertos -un farmacéutico y dos medievalistas- porque ya lo han hecho personas mucho más preparadas que yo. Bastaría leer la opinión objetiva y bien fundada de Rafael Díaz-Vieito: «Jurídicamente inane, políticamente sectario», para saber el valor que hay que dar a lo que yo considero una patochada. A la par, es lamentable que si buscaban especialistas, no se hubiera contado con verdaderos conocedores de nuestra Mezquita-Catedral como pueden ser el historiador Nieto Cumplido o el arquitecto Rebollo Puig.

Lo que sí haré es mirar este asunto desde otra perspectiva. Córdoba ha perdido muchas cosas por culpa de la política. Perdimos nuestras entidades financieras, parte de nuestra identidad e infinidad de oportunidades de todo tipo, debido a la torpeza, parsimonia y sometimiento de nuestros políticos. Los ciudadanos de Córdoba tenemos derecho y obligación a decir algo sobre el destino de nuestro principal monumento y sobre la gestión que sobre él pueda plantearse para el futuro. Y debemos hacerlo partiendo del conocimiento de la gestión y resultados que hasta ahora se han hecho. Tenemos un monumento, la Mezquita-Catedral, perfectamente conservado durante siglos; que no cuesta absolutamente nada a las arcas municipales; que los ciudadanos de Córdoba estamos exentos de pagar cuando lo visitamos; y que los ingresos de las muchas visitas repercuten íntegramente en su conservación y en la de otros monumentos de la ciudad. Tengamos muy presente esto si no queremos lamentar en el futuro cualquier cambio presente.

Quienes vivimos en Córdoba debemos intervenir con seriedad y energía en las decisiones que, como esta de la que hablamos, tienen enorme trascendencia para todos. Los políticos, mirando su carrera, buscando un puñado de votos o Dios sabrá por qué, toman decisiones que, puede que sin querer, hacen enorme daño a Córdoba.

José LuqueJosé LuqueArticulista de OpiniónJosé Luque