El exconsejero de Innovación de la Junta de Andalucía, Francisco Vallejo
El exconsejero de Innovación de la Junta de Andalucía, Francisco Vallejo - EFE
CASO ERE ANDALUCÍA

Caso ERE Andalucía: Vallejo, sobre el sistema de los ERE: «No le presté atención; tenía 20.000 problemas»

El exconsejero de Innovación de la Junta de Andalucía afirma que no tenía tiempo para leerse los informes con «salvedades» que firmaba

SEVILLAActualizado:

El exconsejero de Innovación, Ciencia y Empresa de la Junta de Andalucía entre 2004 y 2009, Francisco Vallejo Serrano, ha asegurado este martes en el juicio de la pieza política del caso ERE que «nunca» supo que no había ninguna orden que regulara las ayudas sociolaborales y a empresas bajo sospecha.

Vallejo ha asegurado que «jamás» conoció los reparos que el interventor general de la Junta de Andalucía puso al procedimiento por el que están siendo enjuiciados 22 ex altos cargos autonómicos, entre ellos los expresidentes andaluces Manuel Chaves y José Antonio Griñán.

Cuando el fiscal le preguntó si no le había extrañado la falta de regulación de las ayudas, Vallejo, que se enfrenta a una petición de 8 años de prisión y 30 años de inhabilitación para empleo o cargo público, ha contestado que «no le presté atención al tema porque yo estaba con 20.000 problemas» en su Consejería y el programa 31L formaba parte de otra Consejería, la de Empleo, aunque las ayudas que ésta concedía se pagaban a través de una agencia instrumental, IFA/IDEA, que estaba adscrita a Innovación.

Aunque el entonces director del IFA/IDEA, Miguel Ángel Serrano, le planteó cambiar el sistema para que Empleo se hiciera cargo del pago de las ayudas, el exconsejero andaluz ha reconocido que adoptó la «decisión personal» de continuar con este modelo porque «nadie me advirtió de que hubiera ninguna irregularidad ni ilegalidad» y porque «no quería problemas y abrir una nueva batalla con la Consejería de Empleo».

Vallejo ha dibujado un escenario de «convivencia complicada» entre la Consejería de Empleo y la de Innovación debido a que ésta asumió a partir de 2004 el 80 por ciento de las competencias anteriormente asignadas a la consejería que dirigía Antonio Fernández García. «No era el hombre más feliz del mundo; se había quedado con los parados», dijo en referencia al exconsejero de Empleo, lo que le situó en una «situación poco amistosa conmigo» durante toda la legislatura.

Durante la sesión, el fiscal también le mostró las formulaciones de las cuentas anuales de la agencia pagadora de las ayudas supuestamente fraudulentas firmadas por Vallejo. En ellas se incluían «salvedades» tales como un desfase presupuestario como consecuencia de que la Consejería de Empleo comprometía gastos con cargo a la partida de los ERE por encima de los presupuestos que transfería a IFA/IDEA. A finales de 2003 el descuadre llegó a los 38 millones de euros y al año siguiente, a los 95 millones.

Uno de los momentos más tensos del juicio se produjo cuando el representante del Ministerio Público le preguntó si firmaba la formulación de las cuentas de la agencia por una auditoría externa sin leerlas. Vallejo aseguró que «el consejero no se lee las cuentas anuales, lo confieso. Ni tenía conocimiento de contabilidad pública ni tenía tiempo y tenía una confianza ciega» en el administrador de las finanzas de IFA/IDEA y en el resto de profesionales de la agencia.

«¿Cómo voy a ponerme yo a leer las cuentas de 50 empresas públicas?», se ha cuestionado visiblemente molesto Vallejo, que ha estado 15 años en tres consejerías distintas del Gobierno andaluz bajo la etapa de Manuel Chaves. Alegó que esos desfases no constituían para él «una preocupación o una alarma».

El exconsejero de Innovación también ha reconocido que, aunque fuera el «destinatario formal» de los informes de control financiero permanente y del informe adicional elaborado por la Intervención General de la Junta, «jamás tuve conocimiento de ese informe y lo he dicho bajo advertencia de cometer un delito ante la comisión de investigación» de las ayudas sociolaborales en el Parlamento en el año 2012. «Es obvio que el consejero no sabe de esas cosas», ha relatado al ser preguntado por los citados informes.